Escuchó disparos y comenzó a grabar: el desconocido video de un dron que fue clave para condenar a autores del ataque al Molino Grollmus
No era un operativo policial, ni parte del ataque, ni mucho menos una vigilancia preparada con anticipación: Un dron que sobrevolaba por casualidad el sector terminó registrando desde el aire parte del ataque al Molino Grollmus, ocurrido el 29 de agosto de 2022 en Contulmo, región del Biobío.
Las imágenes reveladas por Reportajes Teletrece permanecieron durante casi cuatro años bajo cadena de custodia y se transformaron en uno de los antecedentes utilizados por la investigación y posteriormente en el juicio que terminó con 18 de los 19 acusados condenados.

El registro permitió observar desde una perspectiva privilegiada parte de la dinámica desplegada durante el atentado atribuido a integrantes de la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML): los desplazamientos, bloqueos y la coordinación de quienes participaron en el ataque.
Pero la historia detrás de las imágenes tiene una particularidad: quien manejaba el dron ni siquiera era de la zona y originalmente no estaba grabando a los atacantes.
Escuchó disparos, vio humo y comenzó a grabar
El registro fue obtenido por un testigo protegido que aquel 29 de agosto se encontraba sobrevolando el sector para desarrollar su trabajo.
Mientras el dron estaba en el aire, comenzó a escuchar disparos y advirtió la presencia de humo. Fue entonces cuando decidió registrar lo que estaba sucediendo.

Las imágenes llegaron a manos de los investigadores aproximadamente un mes después del atentado y posteriormente quedaron incorporadas a la cadena de custodia.
Allí permanecieron durante casi cuatro años, hasta convertirse en una de las piezas utilizadas durante el juicio para reforzar la reconstrucción de los movimientos realizados por los atacantes.
La clave de las imágenes fue ligar las hipótesis de organización que planteó el equipo investigativo con el respaldo aéreo que entregó el testigo protegido.
Lo que mostró el dron
De acuerdo con la reconstrucción de la PDI, las imágenes permiten apreciar distintos momentos y roles dentro del ataque.
La prefecta inspectora de la PDI en Biobío, Claudia Chamorro, describe en el registro una secuencia que incluye el incendio de una cabaña, el bloqueo de un acceso y posteriormente el desplazamiento de integrantes del grupo hacia la propiedad.
“Es la operación planificada [...] organizada”, señala la autoridad policial al analizar las imágenes.

El atentado se extendió por casi una hora. Testimonios recopilados durante la investigación dieron cuenta de alrededor de diez personas disparando hacia el interior de la propiedad.
La investigación también estableció que se utilizaron caminos rurales conocidos por quienes operaban en el sector y que vehículos fueron empleados para formar barricadas y dificultar el acceso al lugar.
Un ataque que habría sido planificado durante al menos un año
Los antecedentes reunidos por los investigadores apuntaron a una preparación que se habría extendido durante al menos un año.
Según la investigación, los participantes se comunicaron mediante walkie-talkies, evitando dejar rastros de comunicaciones telefónicas, y existieron roles destinados al resguardo y bloqueo de caminos. Esto último habría dificultado la llegada de Carabineros durante los primeros minutos del ataque.
Las indagatorias llegaron a identificar alrededor de 30 personas que tendrían algún grado de participación o colaboración con los hechos.
La evidencia balística también permitió reconstruir la magnitud de lo ocurrido. De acuerdo con el reportaje, durante el ataque fueron utilizadas escopetas calibre 12, pistolas 9 milímetros, un fusil y al menos una subametralladora UZI.
Al día siguiente se encontraron entre 300 y 400 casquillos alrededor de la propiedad.
