Hipotecaron su casa y su padre enfermó: el drama de la mujer que pasó siete meses presa en Chile siendo inocente
Nardy Ribera pasó siete meses en prisión luego de ser acusada de intentar ingresar cocaína a Chile en tres envases que, en realidad, contenían queratina, un producto para el cabello. Un examen posterior confirmó que los productos no contenían droga.
Diez años después, la Corte de Apelaciones ordenó aumentar a 35 millones la indemnización que deberá recibir por el daño moral sufrido, mientras ella asegura que las consecuencias de ese caso siguen presentes en su vida.
En una conversación exclusiva con T13 Central, la mujer habló por primera vez del impacto que tuvo esa detención tanto para ella como para su familia.
"Han pasado diez años desde ese momento en que me detuvieron, pero son diez años que la misma sociedad te condena", señaló la víctima.

Nardy nació en Bolivia y hace 14 años decidió instalarse en Chile en busca de nuevas oportunidades. En 2016 aprovechó sus vacaciones para viajar a visitar a sus padres. Poco antes de regresar a Chile, una amiga le pidió un favor: traer desde Bolivia tres envases de queratina, ya que allá tenían un menor precio.
Sin embargo, cuando cruzaba por el paso fronterizo de El Loa, funcionarios revisaron su equipaje y un narcotest realizado a los envases arrojó un resultado positivo para cocaína. En ese momento, Nardy intentó explicar que desconocía esa situación y que solo estaba trasladando un encargo.
"Yo empiezo a decirles en ese momento que no, que yo estaba realizando un favor, que eso era para una amiga que vivía en Tocopilla, pero ellos no me escucharon".
Tras su detención fue trasladada a la cárcel de Alto Hospicio, donde permaneció en prisión preventiva. Aunque tres meses después un análisis del Instituto de Salud Pública descartó que los envases contuvieran droga, continuó presa durante cuatro meses más.
Mientras Nardy permanecía en prisión, su familia en Bolivia también enfrentó las consecuencias del proceso judicial.
Según relató, sus padres hipotecaron la casa familiar para reunir dinero y afrontar los gastos derivados de su defensa. Además, durante ese período su padre enfermó.

Gracias al apoyo del Proyecto Inocentes de la Defensoría Penal Pública, decidió demandar al Estado para buscar una reparación por el daño sufrido.
"A Nardy se le acogió parcialmente su demanda, solo se le acogió el daño moral. Primero se le otorgó una indemnización de 10 millones de pesos, con lo cual ella no estaba satisfecha. Luego de eso apeló, y recientemente la Corte de Apelaciones aumentó esa indemnización a 35 millones de pesos", señaló la abogada defensora Verónica Encina.
