“El que encargó el trabajo es alto y canta reguetón”: las evidencias que vinculan a Gyvens Laguerre con sicariato de empresario
La investigación por el asesinato del empresario Jaime Solanes, ocurrido el 25 de marzo de 2025 en la comuna de Quinta Normal, ha permitido a la Fiscalía y Carabineros reconstruir de manera detallada el crimen por encargo por el que está imputado el cantante conocido como Gyvens Laguerre.
El artista, conocido en la escena del reguetón, mantuvo una relación sentimental con Francisca Cerda, hija de Miguel Ángel Cerda. Cabe destacar que Jaime Solanes Mestre, la víctima del homicidio, era cuñado de Miguel Ángel, ya que estuvo casado con su hermana.
Según la declaración de Gyvens ante la Fiscalía, Miguel Ángel le habría comentado que enfrentaba un conflicto legal con Solanes relacionado con la administración de una herencia familiar.

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Según información exclusiva de T13, el autor material del homicidio fue identificado como Nerio Montiel Escalante, un individuo con antecedentes en otros casos de sicariato, incluyendo el del llamado “Rey de Meiggs”. Tras múltiples declaraciones, Montiel apuntó a su jefe, conocido como “Víctor”, y aseguró que la orden de cometer el crimen provenía de un tercero que coincidía con las características de Gyvens Laguerre.
Las evidencias que vinculan a Gyvens Laguerre con sicariato de empresario
El nexo entre Víctor y Gyvens se explica porque el cantante lo había contratado como guardaespaldas debido a amenazas y problemas de extorsión.
Montiel Escalante relató que según Víctor, “cada persona por haber ejecutado el encargo de Miguel Ángel se quedó entre 5 y 8 millones de pesos. A su pregunta, el negro que encargó el trabajo es alto y canta reguetón’”, señalando directamente a Gyvens como quien habría solicitado el homicidio.
La Fiscalía y Carabineros reconstruyeron la planificación del ataque: los sicarios conocían la rutina de la víctima, sus vehículos y horarios, y actuaron en el momento exacto. Tras disparar, huyeron en vehículos coordinados. Según los investigadores, la operación fue profesional y meticulosamente organizada.
Además, las diligencias apuntan a que las reuniones para coordinar el ataque habrían ocurrido en la casa de Gyvens en Huechuraba.
Con estos antecedentes, la Fiscalía sigue recabando pruebas para determinar el grado de responsabilidad de cada involucrado, mientras Gyvens Laguerre permanece imputado.

