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Polémica por tuit del gobierno: Por qué la homosexualidad es una orientación y no una condición

Por Pablo Cádiz
Este martes la Segegob pidió disculpas tras la polémica generada por un tuit del observatorio de participación cuidadana de la cartera, el que llamaba a sus seguidores a entregar su "opinión" sobre ambos conceptos. Expertos explican por qué no es apropiado hablar de condición, un tema que fue zanjado en 1990, cuando la OMS eliminó la homosexualidad de su listado de desórdenes mentales.

Como un error de redacción. De esta forma el Observatorio de Participación Ciudadana de la Secretaría General de Gobierno ofreció disculpas tras la polémica generada tras la publicación en sus redes sociales de la siguiente pregunta:

"¿La homosexualidad es una condición o se trata de una orientación sexual?"

La publicación generó críticas por parte de organizaciones de la diversidad y expertos, quienes cuestionaron el que se someta a debate un tema que fue zanjado hace más de 30 años, luego que la OMS eliminara en 1990 la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE ), al descartar que se pudiera tratar de un desorden mental. Es por ello que, al no ser una enfermedad, no es correcto hablar de condición. 

"Lamentamos el error en la redacción de la #PreguntaDeLaSemana, que entendemos que no fue adecuada. Pedimos disculpas a quienes se hayan sentido afectad@s, y por lo mismo, lo eliminamos", señalaron en un nuevo tweet.

En tanto, el ministro de la Segegob, Jaime Bellolio afirmó: "me duele el error cometido".

Y pasado el mediodía la Segegob anunció la salida de las personas "involucradas en la desafortunada publicación", entre ellos la directora del área, Paula Molina. 

De hecho, como consigna la Organización Mundial de la Salud, cada 17 de mayo se conmemora el día internacional contra la Homofobia y la Transfobia, una fecha donde se destaca "el consenso generalizado de que la homosexualidad es una variación natural de la sexualidad humana y no se puede considerar como una condición patológica".

Y es por esto que la comunidad científica ha sido categórica en rechazar las denominadas "terapias" de cambio de orientación sexual. Esto pues, señala la OMS, "carecen de justificación médica y científica, y representan una grave amenaza para la salud y el bienestar de las personas afectadas, según un documento técnico publicado por la OPS/OMS en 2012". Actualmente, hay también un consenso que las personas trans tampoco padecen un trastorno. 

Y es por ello que como orientación sexual se define la "atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, o del mismo género, o de más de un género, así como a las relaciones íntimas y/o sexuales con estas personas". Por otro lado, la orientación sexual "puede variar" pudiendo sentir interés o atracción exclusiva o no exclusiva hacia el mismo sexo o sexo opuesto. 

Es a partir de esta definición que se reconocen como orientaciones sexuales la heterosexualidad, la homosexualidad -que incluye a gays y lesbianas-, la bisexualidad, la pansexualidad y la asexualidad.

"Orientaciones sexuales no son debatibles"

La psicoterapeuta clínica Nik Mac-Namara explica a T13.cl que "se habla de condición en medicina, psicología o psiquiatría, cuando queremos referirnos a una condición de salud. Por ejemplo: una enfermedad, proceso, dolencia, afección, cuadro clínico, trastorno o padecimiento".

"¿Y por qué ya no se usa condición sexual? Porque es un concepto patologizante, que perpetua la idea de que algo (un problema en ti) puede y debe ser sanado", agrega.

Por otro lado, dice, "esto no es un debate, porque las orientaciones sexuales, identidades de género y expresiones de género no son debatibles. Nadie tiene por qué opinar sobre eso, es una actitud discriminatoria teorizar sobre la existencia de otros sujetos".

En esta misma línea, el psicólogo Tomás Ojeda, especialista en sexualidad, género y disidencias, señala a T13.cl que "el término 'condición' implica que existe algo en la naturaleza de las personas que las hace objeto de un trato diferenciado y discriminatorio".

Y agrega: "Es uno de los términos que ha ocupado la medicina, la psiquiatría y psicología para patologizar la homosexualidad, hacerla sospechosa de un trastorno, desviación o desorden. Perpetúa la idea de que la homosexualidad sería algo que explicar y, por ende, susceptible de corregir o curar".

En este sentido, el también candidato a doctorado e investigador de la London School of Economics plantea que "las enfermedades tienen causas y es importante conocerlas para prevenirlas y curarlas. La homosexualidad no, porque no es una enfermedad y no es una condición que haya que cambiar".

"Así como no investigamos el origen ni las causas de la heterosexualidad, tampoco lo hacemos con la homosexualidad. Porque no hay nada que prevenir ni curar", sentencia.