Nacional

En prisión preventiva acusado de sustracción de menores y abuso sexual en Tomé

Agencia Uno
Por T13
Los hechos ocurrieron el pasado sábado e involucró a niños de 4, 5, 7 y 8 años, quienes habrían sido llevados a “una cueva” por el imputado.

El Juzgado de Garantía de Tomé decretó este miércoles la prisión preventiva para el imputado por cuatro delitos de sustracción de menores, dos delitos de abuso sexual a un menor de 14 años y poner en peligro la salud pública.

Los hechos que están siendo investigados por el Ministerio Público, que tendrá 120 días, sucedieron el pasado sábado en la comuna de la región del Biobío y habrían sido perpetrados por Mario Viveros, el único acusado.

La magistrada Ximena Parra ordenó el ingreso al Centro de Cumplimiento Penitenciario Biobío por considerar que la libertad del Viveros constituye un peligro para la seguridad de la sociedad y de las víctimas.

"Había antecedentes suficientes para estimar que estaban configurados los delitos por los que se formalizó al imputado, sustracción de menores y abusos sexuales, principalmente;  y, por otro lado, por la gravedad de los ilícitos, tratarse de varios delitos y la posible pena, hizo suponer que la libertad del imputado era peligrosa para la seguridad de la sociedad y de las víctimas", explicó la jueza.

Según la fiscalía, cerca de las 14.00 horas del pasado sábado, cuatro niños de 4, 5, 7 y 8 años respectivamente, estaban paseando en bicicleta en una plazoleta del sector Alto Tomé cuando llegó el imputado, se les acercó y les contó que conocía una cueva que tenía una rampla para bicicletas en un cerro cercano, ofreciéndose a guiarlos hasta el lugar.

Solo uno de los menores quiso ir, pero finalmente todo el grupo siguió al imputado. Al acercarse a la supuesta cueva, el camino se tornó intransitable, por lo que Viveros Rivas les dijo que dejaran sus bicicletas tapadas con ramas, para continuar a pie por el cerro.

Tras cruzar un riachuelo, llegaron hasta la cueva, a la que hizo ingresar a los menores. Al interior de la caverna, el imputado procedió a abrazar a todas las víctimas y a besar y realizarle tocaciones a dos de los niños.

Siempre según la versión de la fiscalía, Viveros retuvo contra su voluntad a los niños por alrededor de 45 minutos, impidiéndoles que pidieran ayuda, hasta que fue descubierto por familiares de los menores que salieron en su búsqueda, quienes retuvieron al imputado hasta la llegada de Carabineros.