Quién es el "George Clooney" chileno: el homicida que vestía de ejecutivo para delinquir y llegó a robarle a un médico de la FIFA
Pelo canoso cuidadosamente arreglado y vestimenta ejecutiva. Con esa fachada, Patricio Figueroa Orlandi lograba pasar completamente inadvertido en recintos comerciales y en el aeropuerto de Santiago, donde en reiteradas ocasiones llegó a reventar vidrios de autos para robar artículos de valor.
Precisamente por su estilo, en el mundo policial y delictual se ganó el llamativo apodo del "George Clooney" chileno.
Pero detrás de su cuidada apariencia, había un amplioo prontuario. Figueroa pasó 15 años en la cárcel tras ser condenado por homicidio y acumulaba causas por robo con intimidación, violencia y en lugar habitado.
De hecho, al momento de cometer sus últimos atracos debía estar cumpliendo arresto domiciliario total por causas anteriores. Sin embargo, intentó burlar la medida, entregando una dirección inexistente a los tribunales.
"Las brigadas establecieron que el domicilio que dio para cumplir ese arresto domiciliario no existía. Y obviamente él cometía sus ilícitos durante ese periodo", explicó el subprefecto Julio Sandoval, jefe de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) Pudahuel.

Botín de "George Clooney chileno" superó los $50 millones en robos a estacionamientos
Tras cumplir 15 años de presidio, Figueroa conocía de cerca el sistema penal. Por ello, dejó atrás los asaltos violentos y modificó su método: optó por robos rápidos que le permitieran obtener millonarias ganancias y eludir a la justicia.
Su especialidad eran los estacionamientos subterráneos de Providencia y los del Aeropuerto de Santiago. Allí, con una bujía escondida en la mano, tardaba entre uno y dos minutos en romper los vidrios laterales, sustraer bolsos o mochilas y huir a pie o en transporte público.
De hecho, según información de Carabineros, llegó a acumular ganancias superiores a los 50 millones de pesos al reducir rápidamente las especies en el mercado informal.
Para el fiscal de la Fiscalía Metropolitana Occidente, Marcelo Soto, el atuendo era la clave del engaño: "Pasaba desapercibido porque vestía con chaqueta, de manera formal, por lo tanto para cualquier persona en un estacionamiento privado como es el estacionamiento de Saba no despertaba mayores sospechas".
Pero el disfraz no se quedaba solo en la ropa formal. "Especialmente (se preocupaba) del color de pelo y la textura. Su color natural correspondía a uno y con posterioridad a los hechos, era un color más claro para dificultar el análisis y el posicionamiento de él en los hechos", detalló el subinspector Michael Sarabia, de la Bicrim Pudahuel.
El robo a un médico de la FIFA
Su jornada empezaba tomando una micro hacia el aeropuerto y una vez que llegaba, caminaba piso por piso mirando autos. Con esa rutina cotidiana reventó casi diez autos en solo dos semanas.
Sin embargo, sus robos no se limitaron a los autos. Durante el desarrollo del Mundial Sub 20, Figueroa ingresó a un reconocido hotel del sector oriente y robó las pertenencias de un médico de la FIFA.
En el lugar recurrió a la técnica del "torero": caminó entre los salones llevando un abrigo sobre su brazo, con el cual cubrió la mochila del profesional extranjero para luego retirarse del recinto sin despertar sospechas.
Al momento de ser arrestado, Figueroa no mostró mayor inquietud y recurrió a un conocido código delictual: "Voy liviano".
"Hace referencia a que los delitos que se le estaban imputando no generaban mayor condena ni un proceso que lo dejara en prisión preventiva", explicó el subinspector Sarabia.
Aunque intentó bajarle el perfil a su detención, las múltiples denuncias y las cámaras de seguridad terminaron por delatarlo. Por lo mismo, el tribunal decretó su prisión preventiva.

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