“Se me removió todo por dentro”: hija de empresario asesinado relata cómo vivió la acusación contra su propio tío
Agencia UNO - “Se me removió todo por dentro”: hija de empresario asesinado relata cómo vivió la acusación contra su propio tío
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A casi un año del asesinato del empresario Jaime Solanes, su hija Paola rompió el silencio y relató cómo ha enfrentado el proceso judicial que hoy mantiene a parte de su propia familia imputada por el crimen, en una causa que desde el inicio sospecharon podía tratarse de un sicariato.
En conversación con LUN, Paola detalló varias situaciones que enfrentó ella en su rol de hija y la familia tras los nuevos antecedentes que se divulgaron sobre la investigación.
“Fue muy fuerte ver a un familiar acusado”
Según relató, la acusación del Ministerio Público contra su tío Miguel Ángel Cerda, apuntado como autor intelectual del homicidio, fue uno de los momentos más duros que ha vivido desde la muerte de su padre.
“Se me removió todo por dentro, porque es muy fuerte ver a un familiar ahí sentado”, expresó Paola, al recordar la audiencia donde el imputado fue formalizado.

Reggaeton Boys y detención de Gyvens: “No estamos ni ahí con el tema”
El crimen ocurrió en marzo del año 2025, cuando el empresario fue atacado a disparos al llegar a su empresa de plásticos en Quinta Normal. Desde entonces, la investigación ha apuntado a un posible encargo detrás del asesinato, versión que la familia había señalado desde los inicios del caso.
Una herencia millonaria y conflictos familiares
Paola Solanes aseguró que su padre ya había advertido sobre tensiones económicas dentro de la familia, vinculadas a una millonaria herencia y a la administración de negocios.
Según su testimonio, tras el fallecimiento del empresario comenzaron a surgir disputas internas que terminaron por dividir completamente al núcleo familiar.
“El día del asesinato la familia quedó completamente dividida”, sostuvo.
Sospechas desde el primer momento
La mujer también afirmó que desde el inicio pensó que el ataque no había sido al azar, sino que respondía a intereses económicos.
Recordó que, tras el crimen, surgieron situaciones que alimentaron sus dudas, como la supuesta eliminación de registros y cámaras de seguridad en la fábrica donde trabajaba su padre.
“Hay un interés económico, hay un sicariato”, dijo, insistiendo en que espera que la justicia logre esclarecer todos los detalles del caso.
Paola explicó que el proceso judicial no solo ha sido complejo por lo penal, sino también por el impacto emocional que implica declarar contra personas cercanas.
Pese a ello, aseguró que seguirá colaborando con la investigación para esclarecer la muerte del empresario, en una causa que continúa sumando antecedentes (como lo ocurrido con Gyvens y los Reggaeton Boys) y que mantiene a varios imputados en el centro de la atención pública.

