DeportesT13

Arturo Vidal presenta querella contra su primo y hombre de confianza por sus inversiones en Chile

Agencia Uno
Por T13
El seleccionado nacional presentó una denuncia contra su “tío” y encargado de sus negocios en nuestro país, por administración desleal y contrato simulado.

El volante de la selección chilena Arturo Vidal presentó una querella en contra de su primo y hombre de confianza Carlos Albornoz Pardo por administración desleal y contrato simulado. El futbolista del Inter de Milán acusó en tribunales a quien está a cargo de sus inversiones en Chile desde que él comenzó su carrera en Europa.

Según publicó La Tercera, el documento fue ingresado el pasado 21 de abril ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago y apunta directamente a Albornoz y a quien resulte responsable de los delitos.

Albornoz Pardo es primo de Vidal, y muy cercano a la madre del futbolista. Incluso el bicampeón de América lo ha considerado un “tío” por el rol que cumplió el hombre en su infancia y en su formación como futbolista.

Albornoz es psicólogo, magíster en Negocios y administra las propiedades de Arturo Vidal en Chile a través de la sociedad Inversiones Vidal SpA. Precisamente en ese rol, el “tío Carlos”, como lo llama Vidal, habría traspasado propiedades, tendría solicitudes de préstamos y deudas millonarias, sin informar al futbolista, quien es el accionista mayoritario de la sociedad.

“Nada de esto consta documentado, ni mucho menos fue informado a nuestro representado, disponiendo durante todos estos años el señor Carlos Albornoz de la sociedad y su composición a su antojo, sin informar ni rendir cuentas a nadie, especialmente al accionista mayoritario, don Arturo Erasmo Vidal Pardo”, reseña el documento que publicó el medio citado.

En 2013, cuando la sociedad cambió de nombre a Inversiones Vidal II SpA, el jugador en ese entonces en la Juventus de Italia quedó con el derecho del 99 por ciento de la propiedad, mientras que Albornoz con el 1 por ciento restante. Eso sí, fue designado administrador y gerente general de la entidad.

En la querella se explica que esta determinación se tomó “dada la confianza que existía entre los accionistas en virtud de su vínculo familiar, y en especial atención al hecho de que nuestro representado se encuentra la mayor parte del tiempo fuera del país debido a su profesión”.

Con esta nueva administración, Vidal adquirió tres terrenos en Chicureo para la creación de un club deportivo que tendría piscinas temperadas, salas de acondicionamiento físico y canchas de tenis.

Sin embargo, poco después Carlos Albornoz hizo parte del negocio a su hermano, y también primo de Arturo Vidal, Víctor Albornoz, quien comenzó a ser parte de la sociedad tras comprar acciones sin que el futbolista se enterara.  

“En circunstancias que desconocemos, el señor Arturo Vidal no sólo vendió parte de sus acciones al señor Víctor Albornoz, sino que también tuvo que traspasar parte de su participación en la sociedad al señor Carlos Albornoz. De esta manera, pasó de tener un 99% de participación en la sociedad, a un 60%, distribuyéndose el 40% restante entre el señor Carlos Albornoz y Víctor Albornoz, en partes iguales”, acusa la querella.

Otra compañía creada por Vidal y dirigida por Carlos Albornoz es Área 23 SpA, que formó parte de la administración del club deportivo en Chicureo y se dedicó a la contratación de trabajadores y trabajadoras, además de hacerse cargo de las instalaciones del lugar.

La querella también acusa a Albornoz que las dependencias del club están deterioradas y no se les hizo la mantención correspondiente, que estaba a cargo de Área 23, e incluso mantiene una cuenta impaga por electricidad por casi cuatro millones de pesos.

El futbolista también acusa que la compañía solicitó un préstamo a la banca por 94 millones de pesos, un monto que “no ingresó a la sociedad”, según la acusación.

La querella también menciona a Marcelo Henríquez Pardo, ingeniero comercial, quien asumió la dirección del club en Chicureo “sin estar contratado por la sociedad Área 23 SpA”, y quien además tendría doce demandas laborales por hechos que serían de su responsabilidad.  

“El señor Henríquez Pardo comenzó a impartir órdenes e instrucciones a los trabajadores, que, según el relato de los mismos, siempre fue ‘en un tono déspota y agresivo’”, expresa la querella.