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El coronavirus pone a prueba a las empresas de Delivery

El coronavirus pone a prueba a las empresas de Delivery
Paula Comandari
Las cuarentenas decretadas en distintos países producto del acecho del coronavirus han intensificado las compras online y han desafiado a las compañías dedicadas a intermediar productos. Amazon enfrentó las primeras acusaciones por faltas de medidas de seguridad, y en Chile, las distintas plataformas como Uber Eat, Rappi y Pedidos Ya, han debido planificar estrategias tanto para resguardar a sus colaboradores como para garantizar que los envíos estén sanos.

Si pudiésemos hablar de ganadores en esta crisis, las empresas destinadas al delivery en Chile y en el mundo estarían en los primeros lugares: porque con prohibición de salir de sus casas, la gente pide lo que quiere comprar o comer, una tendencia que ha ido ganando terreno, pero nunca antes como ahora. Así, sus dueños podrían celebrar, aunque reconocen que los desafíos en estos tiempos de crisis son tan relevantes como complejos.  

La creciente demanda por compras online de las últimas semanas ha complicado negocios tan “intocables” como Amazon, que la semana pasada tuvo acusaciones de sus propios trabajadores, que denunciaron que la compañía no estaba garantizando los protocolos de seguridad ni en Estados Unidos ni en Francia ni en Italia, porque varios de sus empleados que trabajan en las bodegas fueron contagiados con el Covid 19, luego que sus locales no fueron sanitizados ni tampoco cerrados, lo que según ellos era un riesgo para las personas.

Amazon enfrentó protestas después de que intentara realizar turnos normales, como si no estuviera sucediendo nada, lo que hizo reaccionar a los sindicatos que, según el Financial Times, “exigían que la compañía tomara sus vidas en serio”. "Amazon no puede actuar como si esto fuera lo de siempre", dijo Christy Hoffman, secretaria general de la Global Union.

“Nos enfrentamos a un virus mortal que ya ha cobrado la vida de miles de personas y ha paralizado la economía mundial. Si los centros de distribución no son seguros para los trabajadores en este momento, deberían cerrarse de inmediato", agregó. 

Esto hizo reaccionar al propio Jeff Bezos, dueño de la firma, quien el fin de semana publicó una carta en su Instagram agradeciendo el trabajo que están haciendo sus empleados en momentos críticos. Además anunció nuevas medidas de seguridad, como aumentar la frecuencia y la intensidad de limpiezas, además de insistir en la necesidad de mantener distancia entre sus colaboradores y socios, reconociendo incluso uno de sus fracasos: no poder materializar la compras de mascarillas para sus trabajadores, debido a la falta de stock global. En ese contexto, aseguró que contrataría a más personas para paliar la contigencia. 

De Cornershop a Uber

En Chile, el delivery también está “estresado”. La semana pasada el socio de Corner Shop, Oskar Hjertonsson, envió a sus clientes una carta donde reconocía que no estaban dando abasto a tanta demanda, y pedía paciencia en estos momentos de crisis. “La demanda estos días es mucho más alta que nuestra capacidad de responder, por lo que me gustaría pedirte que no pidas más productos de los que necesites para los próximos días”, solicitaba en la misiva.  

El tema no es sencillo. Porque además de problemas logísticos, las compañías están preocupadas porque se ha visto a colaboradores de empresas repartidoras de productos que por ejemplo no mantienen las distancias para evitar contagios, lo que no sólo los pone en peligro a ellos, sino que también genera interrogantes acerca de si la comida llegará sana. 

En Uber están conscientes de los desafíos, y el tema seguridad lo está liderando el director de operaciones a nivel mundial, en los distintos países donde operan. 

Hemos establecido un equipo global, que recibe asesoría experta en salud pública, para implementar acciones según sea necesario en cada mercado en que operamos”, explica Jordi Suárez, gerente general de Uber Eats para el Cono Sur.   

En este periodo, se han dedicado a compartir con los socios repartidores recomendaciones para prevenir la propagación del virus, como consejos de sanitización, desinfección y distanciamiento social, así como referencias a la información preventiva de la OMS. 

Un elemento crucial en su estrategia de seguridad es la campaña de sensibilización dirigida a los usuarios y repartidores sobre la entrega de alimentos sin contacto, además de entregar recomendaciones a los restaurantes asociados para promover que todas las órdenes estén debidamente selladas en envases a prueba de manipulaciones.

Además, para los repartidores que hayan sido diagnosticados con COVID-19, o que hayan sido puestos en cuarentena por una autoridad de salud pública recibirán, “por única ocasión y de forma extraordinaria”, un apoyo económico por hasta 14 días, dependiendo de la cantidad de viajes que cada uno de ellos hacía por día.

Entendiendo las circunstancias, Uber no generará costos de envío asociado a los pedidos para más de 30 mil restaurantes locales, de modo de respaldar al mundo pyme, que incrementan sus ventas cuando la compañía ha aplicado este tipo de promociones. 

Mundo Rappi

En medio de la pandemia, Rappi también ha debido generar ciertos resguardos. Por ejemplo, iniciar una campaña de comunicación y educación a los repartidores, de manera de reforzar los empaques y habilitar espacios para que los repartidores tengan un lugar para lavarse las manos o usar alcohol gel antes de entregar las órdenes. “Implementamos un botón dentro de la aplicación ‘Contactless’, para mantener la distancia necesaria al momento de la entrega y así resguardar la seguridad entre el repartidor y el usuario”, explica Isaac Cañas, gerente general de la firma. Además explica que importaron alcohol gel y mascarillas “dado el quiebre de stock que hay en Chile, para seguir entregándolo a los repartidores”.

Un escenario que también experimenta Pedidos Ya, que ha aplicado varias medidas sanitarias para asegurar el debido proceso del negocio. Repartieron 2050 frascos de alcohol gel, 3.000 pares de guantes para Santiago y regiones y 3.000 mascarillas a compradores y repartidores, además de aplicar las “entregas sin contacto” que también establecieron Rappi y Uber: una nueva funcionalidad que incorporaron en los pedidos con pago online que permite al usuario indicar un lugar donde el repartidor puede dejar el pedido para minimizar así el contacto.