Director de Junaeb por caso de corrupción: “La exdirectora participó directamente en la decisión de modificar contratos a la empresa SOSER”
El director de Junaeb, Fernando Peña, denunció diversas irregularidades que ocurrieron en un tramo de la licitación de alimento escolar en la región de O´Higgins.
T13 En Vivo
El jueves 20 de agosto, el director de Junaeb, Fernando Peña, estaba en una reunión en el Ministerio de Educación. Pasadas las ocho de la mañana fue alertado que la fiscal Constanza Encina estaba en la Dirección Nacional para concretar una orden de entrada y registro por una causa de corrupción.
Peña sabía perfectamente de qué se trataba, pues él mismo había realizado denuncias previas al Ministerio Público. Por lo mismo, instruyó a su jefa jurídica–que recepcionó la orden judicial–habilitar un espacio para los policías y que comenzaran sin él.
El director de Junaeb se movilizó rápidamente a su oficina, donde recibió a la fiscal Encina, con quien conversó por unos minutos. “Fue todo muy cordial”, comentó una persona que presenció las diligencias.

Esta no era la primera visita de la PDI. Los primeros días de agosto ya habían ingresado a Junaeb en busca de información, que permitió concretar no sólo el allanamiento en el servicio dependiente del Mineduc, sino que también en el Congreso: ese mañana se incautaron los correos y teléfonos de los senadores Miguel Ángel Calisto y Sergio Gahona, además de otros imputados como el exdiputado Hugo Gutiérrez, el influyente abogado Darío Calderón y la exdirectora de Junaeb, Camila Rubio, entre otros imputados.
Así, con la arremetida de la fiscal Constanza Encina, las denuncias reveladas por Reportajes Teletrece sobre “onces fantasmas”–que involucraron un presunto desfalco de $14 mil millones–tomaban otro tono: un esquema de corrupción amparado en presuntos delitos de fraude al fisco, cohecho, lavado de activos y falsificación de instrumento público.
–Director, ¿cómo han sido estas últimas semanas tras los allanamientos en Junaeb y el Congreso?
–Nosotros hemos ido profundizando cosas que ya se sabían o que se están investigando hace algún tiempo y responsablemente las hemos comunicado y denunciado tanto a Contraloría como al Ministerio Público. Yo estoy satisfecho hasta ahora con las diligencias que ha hecho la fiscal a cargo de la investigación y vamos a esperar pacientemente el resultado de esas pesquisas.
–¿Lo tomó por sorpresa la rapidez de los allanamientos o es algo que esperaban en el servicio?
–Por el impacto y por el interés de la opinión pública en este tema, creo que es razonable una respuesta adecuada y una velocidad que permita que la causa no decaiga. Entonces, creo que hace bien el Ministerio Público y en general el entorno Junaeb en dar celeridad y en atender con rapidez todas las gestiones necesarias que permitan aclarar y encontrar la verdad de lo que se está denunciando.
–A su juicio, ¿qué tan grave es que se hable de “onces fantasmas” y $14 mil millones que no se que no se ejecutaron en lo que debía?
–Es grave porque estamos hablando de un servicio sin contraprestación, además de cosas vinculadas a la licitación que a nosotros nos genera muchas dudas y que explican, por así decirlo, la elegancia del mecanismo con el cual se intentó finalmente generar este pago. Entonces, nosotros creemos que hay antecedentes suficientes para explicar que acá hay una situación irregular al margen de la Ley y que por lo mismo tiene todo el sentido el perseguir no solamente responsabilidades administrativas, sino que también civiles y penales.
–Cada cierto tiempo se genera un escándalo en la Junaeb. Luego, se habla de limpiar estas malas prácticas. ¿Cree que ahora por fin se va a librar de este tipo de situaciones ilícitas?
–Mire, no creo en un proceso de modernización que se pueda conjurar en un solo acto. Más que una solución única o que nos permita liberarnos de este tipo de procesos de captura o de faltas a la probidad. La apuesta es generar condiciones de modernización incipientes que le permitan al servicio reforzar sus procesos internos y mejorar la transparencia. Y sobre todo tener controles cruzados que nos permitan,obviamente, resguardar el erario fiscal y sobre todo resguardar los procesos licitatorios.
–Director, el abogado Darío Calderón ha intervenido en las licitaciones de Junaeb por varios años, es un actor conocido en la institución. Pero ¿qué rol habrían cumplido en esta trama los senadores Sergio Gahona y Miguel Ángel Calisto, además del exdiputado Hugo Gutiérrez?
–La verdad desconozco cuáles son los detalles de los delitos que se le están imputando e investigando. Eso es algo que la Fiscal (Encina) maneja y creo que hay que esperar con tranquilidad cuáles sean los resultados de esas diligencias. A mí la verdad, lo que me interesa es que más allá de las personalidades o de las figuras que aparezcan involucradas en la investigación, es que lo que nosotros denunciamos no decaiga, que se investigue, que se encuentre la verdad y que eventualmente se sancione a los responsables.
–En esa lógica, ¿usted encuentra que la exdirectora Camilo Rubio fue negligente en su gestión?
–Nosotros en la denuncia relatamos hechos y decisiones que tomó la ex directora que tienen directa relación con las materias investigadas. Entregamos detalles y antecedentes de cómo la exdirectora (Rubio) participó directamente en la decisión de modificar contratos a la empresa SOSER, que fue lo que permitió que se aumentaran estas raciones y que se generaran estos pagos por las onces entregadas en tres unidades territoriales de la región de O'Higgins.
–¿Eso explicaría entonces la calidad imputada de la exdirectora Rubio en la investigación?
–Asumo que la fiscal llegó a la misma conclusión.

Nuevas irregularidades: “Son más de “$200 mil millones en multas que aún no han sido notificadas”
–Usted ha participado en dos oportunidades en la comisión investigadora del caso Junaeb en la Cámara. En su última intervención reveló graves demoras en el cobro de multas a las empresas de alimentación. ¿Cómo se explica eso?
–Sobre la capacidad de la institución para notificar incumplimientos y cobrar multas. Esto a nosotros nos expone frente a la industria y en parte explica también la debilidad o el poco respeto que se tiene desde el entorno a Junaeb. Y es parte de lo que nosotros tenemos que revertir.
No podemos ser una institución y un ente regulador si no tenemos la capacidad de respuesta y las herramientas suficientes para poder sobre todo exigir que los contratos se cumplan. Y que las empresas a cargo de estas licitaciones cumplan con los estándares de calidad y de servicio que nosotros obviamente pedimos en las licitaciones.
¿De cuánto dinero estamos hablando frente a las multas no cobradas en Junaeb?
–Son más de $200 mil millones en multas que aún no han sido notificadas desde las licitaciones del año 2017. Otro monto vinculado a multas que están judicializadas, pero también con escasos resultados y con un bajo un bajo porcentaje de finalmente de cobro de la multa.
–Y ante este escenario, ¿Intuye también situaciones de corrupción?
–No necesariamente. Yo más bien parto de la base de que hay un relajo, pero sobre todo hay poco orden y poca capacidad de gestión.
Durante estos meses hemos hecho una radiografía completa, sobre todo a los más antiguos donde hay todavía incumplimientos pendientes sin notificar y multas sin cursar a las empresas que son muy antiguas. Y con esa información estamos apurando el tranco y poniéndonos metas muy realistas para poder liquidar estos contratos y tener el trabajo al día.
–¿Qué piensa usted sobre la frase que Junaeb es una especie de “botín político” de las administraciones?
–Mire, cualquier institución pública que administra un presupuesto tan alto como Junaeb siempre va a estar sujeta a procesos de captura. Y esos procesos de captura se evitan justamente reforzando los mecanismos de control, la transparencia y fortaleciendo la capacidad de respuesta y los controles cruzados.
Por lo tanto, yo espero que desde el entorno del escrutinio público que nosotros mismos hemos denunciado, esto sirva también como oportunidad. Esta crisis nos sirva para poder pensar en una Junaeb 2.0, en un servicio más moderno.
Y en esa lógica, imagino que es indignante conocer toda esta información que usted denunció a la Fiscalía y darse cuenta de que se corrompe la alimentación de los niños más vulnerables…
–Bueno, eso hay que recordarlo permanentemente.
Acá estamos hablando de un servicio público que tiene una misión preferente por los alumnos más vulnerables de Chile, de niños y adolescentes que a veces el único plato de comida que comen en el día es el que entrega Junaeb en las escuelas. Y por lo tanto es importante tener siempre eso a la vista y recordarlo permanentemente. Porque lo que no puede ocurrir es que finalmente intereses particulares terminen eclipsando el interés público y el rol que tiene Junaeb en la sociedad. Eso es lo que nosotros vamos a resguardar y luchar por fortalecer.

