Cada etapa del crecimiento tiene necesidades distintas: qué dicen los especialistas sobre el calzado infantil
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Durante los primeros años de vida, los niños experimentan uno de los procesos de desarrollo más importantes de su cuerpo: el crecimiento de sus pies. Aunque muchas veces pasan inadvertidos, estos cambios ocurren rápidamente y hacen que las necesidades de un bebé sean muy distintas a las de un niño que ya corre, salta o juega con mayor intensidad.
De acuerdo con especialistas, el pie infantil no es simplemente una versión pequeña del pie de un adulto. En sus primeras etapas presenta una estructura diferente, con huesos aún en formación, mayor presencia de cartílago y una biomecánica que evoluciona conforme el niño comienza a desplazarse.
Por eso, hoy existe un mayor consenso en torno a la importancia de elegir un calzado que acompañe ese proceso, entregando el equilibrio adecuado entre libertad de movimiento, estabilidad y soporte según la etapa de crecimiento.
Un desarrollo que cambia paso a paso
La denominada Ergonomía Evolutiva propone precisamente adaptar el calzado al momento biomecánico que vive cada niño, considerando que sus necesidades cambian desde que comienza a gatear hasta la etapa escolar.
En ese contexto, la línea Colloky Etapas fue desarrollada bajo este principio, con modelos específicos para cada fase del crecimiento, en lugar de replicar un mismo diseño en distintas tallas.
Las principales etapas consideran:
- Bebé: prioriza la libertad de movimiento mientras el pie continúa formándose.
- Gateador: incorpora una suela ultraflexible que permite explorar distintas superficies.
- Primeros pasos: busca favorecer el equilibrio mediante una puntera amplia y una suela flexible con el agarre necesario.
- Caminante: añade un soporte progresivo para acompañar un movimiento cada vez más activo.
- Kids: entrega mayor estabilidad y resistencia para niños que corren, saltan y realizan actividades de mayor intensidad.
¿Qué características debe tener un buen calzado infantil?
Más que centrarse únicamente en la flexibilidad del zapato, especialistas señalan que lo importante es que responda a la etapa de desarrollo del niño.
Entre los aspectos que suelen considerarse destacan:
- una puntera amplia que permita el movimiento natural de los dedos;
- una flexión ubicada en la zona donde realmente se dobla el pie al caminar;
- un soporte plantar que evolucione junto con la formación del arco;
- y una estabilidad lateral que acompañe el movimiento sin restringirlo.
El traumatólogo especialista en pie y tobillo Dr. Cristián Ortiz, de Clínica Universidad de los Andes y aval científico del sistema Etapas de Colloky, explica que parte de las consultas infantiles están relacionadas con molestias que pueden verse influenciadas por un calzado que no responde a la etapa del desarrollo.
Entre las situaciones más frecuentes menciona el pie plano valgo sintomático, tendinitis tempranas y algunas alteraciones de la marcha por compensación.
"Cuando cambiamos el calzado por uno que responde mejor a la etapa del niño, en la mayoría de los casos vemos mejoría clínica. Eso me dice que el calzado importa, y que el diseño por etapa tiene sentido", señala el especialista.
Acompañar el crecimiento
Elegir un calzado adecuado no solo apunta a la comodidad. También busca favorecer que los niños puedan explorar su entorno, jugar y desarrollar sus habilidades motrices con mayor seguridad durante cada fase de crecimiento.
Bajo esa premisa, Colloky Etapas desarrolla calzado pensado para acompañar los distintos cambios del pie infantil, una propuesta basada en el concepto de Ergonomía Evolutiva y respaldada por más de cinco décadas de experiencia de la marca en el desarrollo de calzado para niños.
