Saltar Aviso
Tendencias

El hombre que se atrevió a desafiar a la poderosa "mafia de los noodles" en China (y cómo acabó)

El hombre que se atrevió a desafiar a la poderosa "mafia de los noodles" en China (y cómo acabó)
T13
Compartir
Xian Guolin gastó los ahorros de toda su vida e hipotecó su casa para cumplir su sueño de abrir un restaurante de "noodles".
Señal
T13 En Vivo

Xian Guolin gastó los ahorros de toda su vida e hipotecó su casa para cumplir su sueño de abrir un restaurante de "noodles" en la concurrida calle Nanjing de Shanghái, China, una ciudad donde la demanda de comida es alta.

El menú principal consistía en los llamados "noodles" lamian, fideos chinos amasados a mano que se sirven en un caldo caliente, cubierto con tajadas de carne.

Sin embargo, a pocas horas de inaugurar su restaurante, llamado "Alilan Noodles con Carne", Xian comenzó a enfrentar protestas de otros vendedores de "noodles" que le exigían cerrar el negocio.

"En los primeros días no apareció ni un solo cliente", contó en su página de Weibo, la mayor red social de China.

Xian incluso recibió amenazas de muerte.

¿Qué estaba ocurriendo?

Un "acuerdo armonioso"

Al parecer, Xian había violado una"ley" que desconocía, al abrir su local demasiado cerca de otro restaurante similar.

Como muchos otros que venden lamian en Shanghái, el protagonista de esta historia es un musulmáHui originario de Gansu, en el noroeste de China.

Restaurante de
Restaurante de

Quienes protestaban contra Xian decían que había violado el tratado de Shaanxi-Gansu-Ningxia, un convenio de hace varias décadas entre los miembros de la comunidad Hui para impedir que se abra un restaurante de "noodles" con carne en un radio de 400 metros de otro ya existente.

El documento del tratado dice que se busca promover un negocio "armonioso y estable" en el sector y que aquellos que no cumplan con lo estipuladoenfrentarán las consecuencias y deberán aceptar cualquier pérdida económica.

Ma Jinglong, uno de los organizadores de la protesta que es dueño de dos restaurantes cercanos y también es un musulmán Hui, admitió que el acuerdo "no tiene ninguna base legal", pero que muchos propietarios de locales lo respetan sin cuestionarlo.

"Yo tengo que mantener a una familia numerosa. Si un restaurante ignora el tratado, se violan las reglas y más locales podrían hacer lo mismo", afirmó.

Cuando Xian se rehusó a cerrar, el local fue rodeado por unos 100 individuosque amenazaban al personal e impedían el ingreso a los clientes.

Ese grupo permaneció allí durante varias semanas, a pesar de la intervención de la policía, por lo que el restaurante registró pérdidas diarias de 4.500 yuanes (US$670).

"Algunos de ellos se quedaban en la puerta y no dejaban pasar a los clientes, mientras otros insultaban a los meseros y a ", recuerda Xian. "Y amenazaron con matar amis familiares si no cerraba el local".

Llegaron a ofrecerle 300.000 yuanes (US$45.000) para que cerrara el negocio en el que él había invertido una suma cinco veces mayor, pero se negó a claudicar.

#BeefNoodleGate

Fue entonces cuando Xian decidió recurrir a la red social Weibo (el Twitter chino) para documentar el asedio que sufría su restaurante. La etiqueta#BeefNoodleGate se volvió tendencia y numerosos usuarios de alto perfil apoyaron la causa.

La campaña recibió más de 400 millones de comentarios y generó un acalorado debate sobre las posibles implicancias de que un tratado así tuviera carácter legal.

"Esto ocurre a tan sólo un kilómetro de la sede de gobierno de la ciudad. ¿Qué puedo decir?", se preguntó un usuario.

Weibo
Weibo

Hubo quien reflexionó en Weibo sobre el aspecto étnico del conflicto e inquirió (no sin polémica): "Estamos en Shanghái o este es territorio del Islam?".

Y algunos usuarios llamaron la atención sobre el hecho de que, gracias a la controversia, el restaurante obtuvo una gran cuota de publicidad gratuita.

Los residentes de Shanghái pronto le dieron su apoyo a Xian y fueron muchos los que visitaron su local.

El dueño del restaurante escribió en Weibo que los clientes incluso llegaron de lugares tan distantes como Hangzhou y Nanjing, que se encuentran a varias horas en tren de Shanghái.

Muchos mostraron su respaldo tomándose fotos en restaurante, compartiéndolas en la red social y pidiéndoles a otros que hicieran lo mismo.

Clientes en el restaurante de Xian
Clientes en el restaurante de Xian
Grupo de apoyo a Xian
Grupo de apoyo a Xian

Pasados 20 días, las autoridades decidieron intervenir para resolver el conflicto.

Para dar por terminado el diferendo, Xian aceptó quitar la palabra "carne" del nombre del local y retirar el logo de comida halal(preparada bajo los cánones del Islam).

Esto significaba que, técnicamente, su negocio dejaba de ser competencia para los otros restaurantes manejados por musulmanes.

Foto del restaurante Alilan en Weibo
Foto del restaurante Alilan en Weibo
Los ideogramas de
Los ideogramas de

Luego de un inmenso apoyo recibido y una concesión hecha a regañadientes, Xian comentó en Weibo que el negocio "volvió a la normalidad".

Muchos clientes le preguntaron si la carne fue definitivamente "borrada" del plato principal, como lo había sido del cartel del restaurante, a lo que él respondió afirmativamente.

Hoy, Xian no deja de agradecer "la amabilidad de innumerables personas" que le dieron su apoyo incondicional y de esa manera protegieron a su familia.

Sin embargo, esta historia tiene un final agridulce.

Hay algo que a Xian no deja de incomodarle: el hecho de que, a pesar de haberlo amenazado de muerte, los dueños de los otros restaurantes no hayan recibido castigo alguno.

Para él, en definitiva, la "mafia de los noodles" terminó ganado la partida.

Etiquetas de esta nota
No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter T13

Inscríbete en nuestra lista de correo para recibir gratis las noticias más importantes del día, con la confianza de Teletrece.