Tendencias

Expertos alertan sobre el aumento de accidentes infantiles relacionados con imanes

dw
Getty
Por Deutsche Welle
Los objetos que los niños más se tragan son las monedas, los imanes y las pilas de botón. Los especialistas identificaron un alza de casos con los imanes, en las que se tuvo que intervenir quirúrgicamente.

Un grupo de médicos ingleses advierte del fuerte incremento de menores que se tragan juguetes con imanes, lo que puede suponer graves complicaciones, en un estudio publicado el miércoles.

Entre 2016 y 2020, 251 menores fueron ingresados en cuatro grandes hospitales del sureste de Inglaterra después de haber ingerido objetos, según la investigación publicado en la revista médica Archives of Disease in Childhood.

Más de un tercio de estos objetos (37%) eran monedas, el 21% imanes y el 17% pilas de botón. En total, el número de casos incrementó en más de la mitad en el periodo estudiado. Sin embargo, el aumento más importante tuvo lugar en los accidentes de juguetes con imanes (pequeñas piezas a menudo coloridas y utilizadas para juegos de construcción), que se multiplicaron por cinco.

Según informó la publicación, la edad media de los menores analizados era de 7 años y más del 40% de los accidentes con imanes registrados necesitaron una intervención quirúrgica. "Hubo que realizar operaciones con caleidoscopio (introducción de una pequeña cámara que permite guiar la operación) o de operaciones quirúrgicas abdominales para retirar el imán del intestino", dijo Hemanshoo Thakkar, cirujano pediatra del hospital londinense Evelina London Children's Hospital. En la mitad de los casos, hubo complicaciones.

"Si se produce una perforación intestinal, puede provocar infecciones en el abdomen de estos niños", agregó el doctor Thakkar, que recuerda que a algunos de los menores hubo que retirarles una parte del intestino, al resultar dañado por el accidente. Los autores del estudio recomiendan que se realicen campañas de salud pública sobre el peligro de los pequeños imanes integrados en los juguetes.

Asimismo, las autoridades sanitarias advierten regularmente sobre el peligro de las pilas planas para los más pequeños. Además de atorarse, su acción eléctrica puede quemar el tejido del esófago