“No existe el riesgo cero”: experto advierte sobre una eventual catástrofe en planta de gas de Maipú
Un estudio de seguridad encargado por Enap identificó zonas de riesgo en torno a las tres esferas de almacenamiento de gas de su planta ubicada en Maipú, en la Región Metropolitana. Según el documento, existe una probabilidad de una en 80 millones de que ocurra una catástrofe, aunque el escenario de una eventual explosión podría tener consecuencias graves para las personas y la infraestructura cercana.
La información fue dada a conocer en Teletrece, que tuvo acceso al informe elaborado por una consultora británica y revisó sus principales conclusiones junto a especialistas.

El documento establece una zona de alto riesgo que se extiende hasta los 1.273 metros alrededor de las tres esferas, además de un área de amortiguación que alcanza los 2.228 metros. Las cifras actualizan estimaciones anteriores sobre el alcance que podría tener un accidente de grandes proporciones en estas instalaciones.
¿Qué dice el informe sobre una eventual explosión en Maipú?
De acuerdo con el documento, la zona de alto riesgo considera posibles efectos de la radiación térmica y de la sobrepresión que generaría un incidente extremo.
En materia de radiación térmica, el informe identifica un nivel de cinco kilowatts por metro cuadrado, intensidad ante la cual el umbral de dolor podría alcanzarse después de 20 segundos de exposición. Asimismo, advierte que, tras 40 segundos, serían probables las quemaduras de segundo grado.

En cuanto a la sobrepresión, el estudio señala que un nivel de 1 PSI puede provocar ruptura de tímpanos y lesiones graves por el impacto de proyectiles.
Más allá de esa zona, el informe delimita un área de amortiguación que se extiende hasta los 2.228 metros. En este perímetro, los efectos descritos incluyen la rotura de ventanas grandes y pequeñas, daños ocasionales en sus marcos y afectaciones menores en algunas estructuras.
Expertos advierten sobre los riesgos de una onda expansiva
Salamanca explica que "no existe el riesgo cero", y que aunque se tomen medidas mitigatorias, no se puede descartar que algo falle en algún momento.
Otro de los aspectos que preocupa a los especialistas es la posibilidad de que los elementos presentes en el entorno se conviertan en proyectiles durante una explosión.

En el sector cercano a las instalaciones se observan residuos y escombros que, según Salamanca, podrían aumentar los daños en caso de una emergencia.
El experto explicó que materiales como vidrios, metales y plásticos pueden ser desplazados a gran velocidad por una onda expansiva, con consecuencias para las personas, los vehículos y las construcciones.
Salamanca también planteó la necesidad de considerar las consecuencias de un accidente de estas características a partir de experiencias anteriores, como la explosión de un camión que transportaba gas en el límite de Quilicura y Renca.
La comparación apunta a la importancia de evaluar el potencial destructivo de un incidente en una instalación que almacena una cantidad considerable de gas licuado de petróleo.

