Un informe forense descartaría que la muerte del fiscal Alberto Nisman haya sido producto de un suicidio - debido a la trayectoria de la bala que provocó su deceso - según publicó Clarín este lunes.

El medio argentino accedió a fuentes judiciales que plantean que la trayectoria ascendente del proyectil no coincidiría con los parámetros que suelen darse en los casos de suicidio.

Dichas fuentes señalaron además que existen otros elementos "no habituales" en este tipo de situaciones, como el hecho de que el arma no estuviera junto a la cabeza de la víctima, sino que a algunos centímetros de distancia.

Lo mismo ocurre con la ausencia de pólvora en las muestras de la mano derecha de Alberto Nisman.

Siempre  de acuerdo a Clarín, otros datos contra la teoría del suicidio son el calibre del arma, la inoperancia de las cámaras de seguridad, el que haya trabajado hasta última instancia en la presentación sobre su denuncia a la presidenta, la ausencia de traba en la puerta de servicio y la demora de sus custodios en contactarse con quien se supone debían proteger.

Por otra parte, quienes están a favor de la hipótesis del suicidio destacan el endurecimiento de los dedos en la mano derecha del fiscal, típico en quien se dispara y muere instantáneamente.

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