Emma Halford mide 1,57 metros, pesaba 98kg y odiaba su aspecto. Ahora su vida y su imagen poco tienen que ver con la persona que era apenas hace doce meses.

"No me podía ni mirar al espejo", le dijo a la BBC esta británica de 31 años y madre de tres niños.

"No me arreglaba el pelo ni me compraba mi propia ropa. Mi madre lo hacía por mí porque yo no soportaba ir de compras".

Tampoco salía al exterior a jugar con sus hijos.

Pero tras una promesa de año nuevo Emma Halford decidió darle un cambio radical a su vida que resultó en la pérdida de casi la mitad de su peso original en apenas 12 meses.

"Ahora me encanta mirarme al espejo y sacarme selfies", dice riéndose, con 44,5 kg menos. De hecho Halford fue registrando su dramática transformación con fotografías que subía a su cuenta de Instagram.

¿Y cual fue el mayor secreto de su cambio de estilo de vida? El levantamiento de peso.

"Aterrada" en medio del gimnasio

"La primera vez que levanté pesas me dio terror", recuerda.

"Me vi de pie en medio del gimnasio rodeada de hombres grandes y fornidos".

"Una de las cosas curiosas que pasan en el gimnasio es que la gente tiende a pensar que los otros los están mirando y no es así", comenta con la perspectiva del tiempo.

Ahora Emma Halford puede levantar en cuclillas 100 kg.

La camiseta con la que entrena dice "Pórtate como una señorita, entrena como una leyenda". Y así lo hizo: para llegar al punto en el que está ahora fue haciendo pequeños ajustes que le permitieron ir aumentando el peso que levantaba poco a poco.

La clave del éxito, según la británica está en la perseverancia: "Si te caes vuelve a levantarte. Persiste para llegar a tu objetivo, como yo lo hice".

Impacto en su familia

La experiencia que Emma Halford vivió en el gimnasio también cambió su vida en familia.

Su nuevo estilo de vida tuvo un impacto positivo en la salud de sus hijos.

"Ahora mis hijos son más activos porque yo soy más activa", dijo, y ahora "puedo seguirles el ritmo".

Además, a nivel personal el ejercicio la ayudó a sobrellevar mejor emocionalmente la trágica muerte a los 32 años de su compañero y padre de sus hijos, Craig. La joven encontró en el ejercicio una manera de lidiar con el dolor y la depresión.

"Si no estuviera en el punto en el que estoy ahora no habría podido sobrellevar su muerte", le dijo a la BBC.

"No me fui a esconder en una esquina ni me encerré en la habitación... fui y me desahogué en el gimnasio o corriendo en la calle".

Ahora, trabaja en un gimnasio y está formándose para ser entrenadora personal. Además quiere inspirar a otras personas a tomar las riendas del control de sus vidas.

"Espero poder motivar al menos a una mujer para cambiar su vida y conseguir lo que yo he logrado".

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