La noche del 19 de diciembre de 2021 José Antonio Kast transmitió un mensaje a su "círculo de hierro", las personas que lo acompañaron en la espera de los resultados de la segunda vuelta presidencial: "no sé si vuelva a ser candidato, pero lo que sí sé es que mañana me levanto temprano a trabajar, y con más ganas".

Sus palabras siguen cobrando sentido hasta hoy, afirman en el Partido Republicano. Y es que la lógica del rearme post campaña presidencial de 2021 responde a un objetivo claro: construir una estructura política sólida, más “profesional”, con fuerte presencia territorial en todo el país, que sirva en 2026 para un mejor liderazgo presidencial.

El cuadro político, esa noche de la segunda vuelta, era muy distinto al de 2017, cuando Kast compitió por primera vez a la Presidencia de la República. Aquella vez obtuvo un 7,93%, un número predecible para su equipo en ese momento, porque, entonces, el propósito era comenzar a posicionar un proyecto político de “la derecha sin complejos”, con miras, justamente, a las elecciones de 2021. Por eso, se asumía que Kast tomaría sí o sí ese desafío.

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Desde 2018 trabajó para formar el Partido Republicano y, como él mismo ha dicho, recorrió todo el país. Fueron prácticamente cuatro años de campaña, señalan en su círculo, los que lo llevaron a cosechar esos frutos: ganó la primera vuelta por sobre Gabriel Boric, con un 27,91% de los votos -sin el apoyo formal de Chile Vamos- y siendo derrotado en segunda vuelta con un 44,13%, esta vez con el respaldo de toda la derecha.

Hoy no se da por descontado que él vaya a ser el candidato del 2026. Y esa es una visión extendida incluso entre los diputados de la bancada de la colectividad. De todas maneras, la estrategia que por estos días se ha llevado adelante responde justamente a dos cuestiones primordiales: cuidar la figura de Kast -no sobreexponerlo- y “deskastizar” el Partido Republicano.

La casa del “holding” republicano

José Antonio Kast está instalado diariamente en una casa de tres pisos de Las Condes. Una silla de “gamer” alusiva a Marvel, pocos libros, son algunos de los elementos que visten por ahora su oficina. En una pieza contigua del mismo piso -el segundo-, se ubica el despacho de Cristián Valenzuela, su principal asesor político y estratégico. A espaldas del escritorio del abogado, hay un cuadro de Kast ‘caricaturizado’ -en tonos rojos, azules y blancos- que reza “Yo me atrevo por ti” y que se creó en la campaña de 2021. El espacio de Valenzuela luce más equipado que el de su jefe, con más libros y algunas fotografías; un escenario, por cierto, muy distinto previo a la campaña presidencial de 2021, cuando ni siquiera tenían una oficina fija. En 2018 hasta mitad de 2021 se reunían algunos días en un despacho del centro de Santiago y otro en calle Irlanda, Las Condes.

Al entrar a la amplia casa de Las Condes, hay dos recepcionistas, un plato que ofrece algunos dulces en envoltorios con el logo de Kast, de la campaña presidencial, y un stand esquinero que exhibe algunas ediciones de Economía y Sociedad, la revista que fundó José Piñera. En el mueble se destaca una “edición extraordinaria 2021” con el rostro de Kast, en el que se lee: “José Antonio Kast: un líder de extrema necesidad para Chile”. Ese spot es casi la entrada a un salón donde se aloja una mesa alargada con varias sillas para realizar reuniones en equipo.

Es jueves al mediodía en la casa de Las Condes y José Antonio Kast y Pía Adriasola, su esposa, están en el lugar, previo al viaje que comenzará ese día a Concepción para lanzar “dialogAR constitucional”, donde el partido y Kast buscan abordar el plebiscito de cara al 4 de septiembre, sobre todo en el ámbito de los contenidos.

No solo están ellos sino también una decena de personas trabajando en sus computadores, circulando por la casa; la mayoría de ellos son jóvenes, un segmento que, reconocen, costó impregnar con el mensaje de Kast durante la campaña presidencial.

El equipo, previo a la campaña de 2021, además, no contaba con un staff fijo de colaboradores, más allá de su asesora comunicacional, Carolina Araya, y el propio Valenzuela; ambos se mantuvieron trabajando junto a Kast durante la segunda vuelta e incluso hasta el día de hoy. La diferencia es que actualmente se le suman 25 colaboradores trabajando en la sede.Todos ellos dedicados a áreas como la comunicacional, legislativa, fiscalización, datos. Hasta hay un despacho especial para grabar videos, con los equipos necesarios, de temas como la reciente plataforma #YoTeAcuso, que busca visibilizar testimonios ciudadanías sobre violencia y delincuencia.

Los equipos asimismo trabajan, dicen, “a toda máquina” para generar propuestas en áreas que fueron problemáticas en la segunda vuelta como Mujer y Medioambiente. Este último, de hecho, aseguran, es un tema que logra mover a los jóvenes, su segmento débil.

En esa misma sede no solo opera Acción Republicana sino también el think tank Ideas Republicanas. Hoy Kast dirige Acción Republicana (AR) -que se define como un movimiento social- y tienen los siguientes objetivos para 2022: “FormAR, LiderAR, ConectAR y DialogAR”. Desde que Kast asumió el liderazgo de AR, hubo cinco mil interesados para entrar a la academia AR y finalmente se entregaron 800 diplomas a quienes asistieron a clases durante cinco semanas y redactaron un ensayo final. Previo a que Kast liderara dicho espacio, se “titularon” 300 personas.

En la calle paralela, en tanto, se ubica la sede del Partido Republicano, que hoy dirige Rojo Edwards. Y aún sigue vigente la plataforma “Influyamos”, que reúne causas sociales y ciudadanas. Todo esto es el “holding” republicano.

Más allá del plebiscito

No relevar la palabra “Rechazo”, sino apuntar a los contenidos -cómo éstos pueden afectar en la vida diaria de ciertos grupos de ciudadanos- es parte de la estrategia que, dicen, ha buscado forjar el Partido Republicano de cara al plebiscito constitucional. Y no solo apuntar a esos contenidos sino recordar “el mal desempeño” de los convencionales.

Totalmente cuadrados con la idea de que la sociedad civil debe ser la protagonista de este proceso, el círculo de asesores de Kast ha concordado en que el expresidenciable no debe aparecer durante esta campaña en los medios tradicionales.

Una idea que coincide, en todo caso, con el plan de otros liderazgos presidenciales como el del exmandatario Sebastián Piñera, que, sostienen en su círculo, tiene definido no aparecer hasta el 5 de septiembre.

La franja electoral televisiva, de hecho, no será escenario para Kast, aseguran. A no ser que uno de los liderazgos de la derecha tradicional rompa ese acuerdo. Apenas eso llegase a ocurrir, relevan, Kast saldría a marcar terreno.

Kast está ocupado en la campaña del plebiscito, enfatizan, pero de la mano con la creación de la estructura territorial. Por esto, este fin de semana estuvo en el sur para estrenar “dialogAR constitucional”.

“José Antonio está absolutamente enfocado en el trabajo de base, está recorriendo Chile, fortaleciendo el trabajo del partido, y sobre todo de lo que él está cargo: Acción Republicana, que lo que busca es consolidar el trabajo territorial”, comenta el diputado de la bancada republicana, Cristián Araya.

El rol de Kast en redes sociales, en todo caso, sigue siendo activo, sobre todo en Twitter, plataforma que, dicen, es en la que se siente más cómodo. Conducir las masas, hay que hacerlo, replican en su círculo. También se muestra en varias ocasiones en Instagram y Tik Tok; con esta última busca captar la atención de los más jóvenes.

La estructura territorial, en ese sentido, es lo más relevante para su equipo, porque, si en 2021 pasaron a una segunda vuelta sin esa base, en 2026 hay que lograr una maquinaria superior, agregan, porque bien saben que conquistar esos 500 o 600 mil votos que les faltaron es la parte más difícil del tramo.

El “liderazgo total” de la derecha

Los republicanos han remarcado en varias ocasiones esta semana la última encuesta de Tuinfluyes.com (mayo), en la que se señala que el Partido Republicano mantiene una mayor adherencia política que todo Chile Vamos (RN, UDI, Evópoli y PRI). Ante la pregunta “¿cuál de estos referentes políticos siente usted que le representa mejor?”. Allí, el 8% contestó que con Republicanos y un 7% con alguno de los partidos de Chile Vamos (ellos bajaron dos puntos respecto al sondeo de abril).

“A Chile Vamos ya le ganamos”, afirman en la colectividad al recordar la campaña presidencial de 2021, por lo mismo, subrayan, las discusiones en el Parlamento no deben darse entre ambos conglomerados. Desde Acción Republicana le han transmitido a la bancada de los 15 que así debe ser: que ellos son los líderes, que no deben “mirar para el lado” en las votaciones, porque son los de Chile Vamos los que están nerviosos con el liderazgo creciente del Partido Republicano.

El jueves pasado -9 de junio- se realizó una jornada de trabajo con los diputados republicanos -incluidos Gonzalo de la Carrera y Johannes Kaiser- desde la mañana hasta pasadas las cinco de la tarde. Allí estuvo presente Kast, quien, comentan presentes, felicitó el trabajo de la bancada y les dio una mirada política a largo plazo y “panorámica”, cuentan, y los alentó a seguir adelante en el trabajo que han hecho hasta ahora. Kast, además, comentan que fue uno de los principales impulsores de la acusación constitucional contra la ministra del Interior, Izkia Siches.

Justamente una de las razones de que Kast se esté restando de la participación de los medios de comunicación tradicionales es que se debe “deskatizar” el partido, por lo tanto, añaden, dejar que surjan los liderazgos de la bancada republicana. Los parlamentarios, comentan, están conscientes de ese desafío, pero siguen señalando que aún tienen que aprender mucho de la figura de Kast. “Tenemos un ascendente espiritual con él”, dice un diputado.

La estrategia pública, en ese sentido, mencionan, es que el partido completo se centre en dejar a la vista los errores de la administración Boric. El llamado “desgobierno”, dicen, dejar aparecer esa gestión de sus adversarios, porque, enfatizan, no es el momento de entregar “soluciones”. Por eso, señalan, Kast ha sido el principal crítico de La Moneda.

En paralelo, el propio Kast y la directiva liderada por Edwards buscan “internacionalizar” el partido, pues, aseguran, la derecha tradicional abandonó ese espacio y, reclaman, todo lo que ocurre en Chile llega al extranjero con la “pluma de la izquierda”. Edwards -junto a dos diputados- viajó a Ucrania mientras Kast estuvo la semana pasada en Brasil para participar de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC).

“La misma carrera política de José Antonio ha demostrado que los medios tradicionales de comunicación son uno más dentro de un universo de formas de comunicación. Él ha preferido privilegiar hoy la comunicación directa, recorriendo Chile. Él va a estar en los medios de comunicación tradicionales cuando sea oportuno, pero José Antonio no está vuelto loco por salir en los medios, como algunos sí”, sostiene el diputado republicano José Meza.

¿Hay motivos para cambiar la estrategia? Aseguran que no. Prueba de ello, dicen, es la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), que mostró un aumento de siete puntos en su evaluación positiva de la ciudadanía; solo cinco de las 16 figuras medidas lo hicieron.

Evitar la sobreexposición en medios tradicionales, asimismo, puede ser un elemento clave para mantener a Kast como el candidato con el factor “novedad”. Porque en las oficinas del “holding” del republicanismo se está pensando desde ya en 2026.

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