Durante esta jornada, la Cámara de Diputados aprobó la reforma a la ley N° 20.019, que regula las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales en Chile. Un hecho histórico para el fútbol chileno, que puede traer cambios profundos al desarrollo de la actividad.
En términos generales, la reforma busca modernizar la estructura del balompié nacional y aumentar las atribuciones de fiscalización de organismos como la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Esto, con el fin de terminar con la multipropiedad, los conflictos de interés y regular la participación y control de los representantes en los equipos que compiten en los diversos torneos del país.
La iniciativa fue respaldada con 148 votos a favor una abstención, quedando lista para su promulgación y posterior publicación en el Diario Oficial.
El lapsus entre Carlos Chandía y presidente de la Cámara, Jorge Alessandri
Pero uno de los momentos que más llamó la atención, fue un curioso intercambio de palabras entre el diputado RN, Carlos Chandía; y el presidente de la Cámara Baja, Jorge Alessandri Vergara.
Posterior a la intervención del exárbitro chileno, Alessandri tomó la palabra y cometió un error al recordar su pasado futbolístico. "Muchas gracias diputado, muy importante la opinión de un exjuez de línea, destacado....¡Árbitro, árbitro... perdón!“, corrigió.
“Estaba viendo si estaban atentos”, agregó en tono de broma.
“¡Tres finales de Copa Libertadores, presidente! ¡Tres finales de Copa Libertadores!“, le respondió Chandía, sacando aplausos en el Congreso Nacional.
Los ejes de la reforma a la Ley de las Sociedades Anónimas Deportivas
- Separar definitivamente la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y la Federación de Fútbol de Chile (FFCh).
- Terminar con la multipropiedad, es decir, un mismo empresario o grupo empresarial no podrá ser propietario o controlador de varios clubes simultáneamente.
- Regular a los representantes. Que los agentes de jugadores no puedan participar en la administración de los clubes ni en su propiedad.
- Reforzar los mecanismos de control por parte del Estado y abrir espacios para que socios e hinchas tengan incidencia en la propiedad.