Si bien la ANFP todavía debe resolver qué pasará con los minutos restantes del partido de ida de los octavos de final de Copa Chile entre Everton y Universidad de Chile, el cual fue suspendido por los graves incidentes en el estadio Sausalito, la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana ya tomó cartas de cara a la revancha.

Es que el organismo confirmó las primeras medidas para el cotejo de vuelta entre azules y "ruleteros", el cual está programado para este domingo en el Estadio Nacional.

A través de un comunicado, la entidad decidió "prohibir el día domingo 27 de septiembre el ingreso de los 2.866 hinchas que concurrieron a la zona del Estadio Sausalito donde se produjeron los graves desmanes en la Región de Valparaíso".

Además, otra medida será "el congelamiento de la venta de entradas para este evento deportivo", lo cual significará una reducción del aforo autorizado.

También, anunció que "se ha reclasificado el partido de TIPO B a TIPO A, para elevar las exigencias a los clubes en materia de seguridad".

"La Resolución que emite la Delegación Presidencial establece medidas claras y concretas que deben ser respetadas estrictamente por los clubes organizadores, o de lo contrario se arriesgan a que se suspenda la concurrencia de público a los partidos de fútbol", concluyó en la misiva.

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La postura de Sebastián Sichel, alcalde de Ñuñoa

Otra de las autoridades que se pronunció al respecto fue el alcalde de la comuna de Ñuñoa, Sebastián Sichel.

A través de su cuenta oficial de X, el edil expresó que "el partido de Everton-U de Chile en el Estadio Nacional NO se puede jugar con público".

"Debe ponerse un punto final a lo que está pasando con el fútbol chileno. Hay dos actores claves: los dueños de los estadios y los de los clubes. De ellos depende que esto pare", redactó.

No es la primera vez que Sichel se refiere a hechos violentos ocurridos durante los partidos en el recinto deportivo ubicado en la zona. En enero de 2026, a propósito de los desmanes protagonizados por hinchas en la galería sur del Estadio Nacional durante el encuentro entre la U y Audax Italiano, catalogó la administración del estadio como un "desastre".

"Ayer otra vez no pueden controlar la violencia, fuegos artificiales y desastres al interior", manifestó en sus redes sociales.

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