El delantero argentino de 31 años Nicolás Blandi llegó a Colo Colo en enero de 2020 como la gran carta del “Cacique”. Sin embargo, hoy suma cuatro partidos consecutivos sin ser considerado por el técnico Gustavo Quinteros –quien afirma que el atacante se está recuperando del tobillo– y, a pesar de firmar un contrato por tres años, podría estar viviendo sus últimos días en el Monumental, donde desembolsaron 1,1 millones de dólares por su carta.

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En medio de este escenario, el argentino es el único jugador que no ha aceptado la fórmula de pago que presentó el club para evitar enfrentar a la justicia laboral tras el paso por el Seguro de Cesantía, según publicó este miércoles La Tercera.

Quinteros no cuenta con él y está a la espera de que se resuelva su situación. Y es que los dos años de contrato que le quedan, más los 80 mil dólares mensuales que recibe, son una carga para las golpeadas finanzas de Blanco y Negro. La concesionaria no ve con malos ojos la salida del atacante, aunque advierten que no han llegado ofertas concretas.

De acuerdo con la publicación del periódico, Blandi es el único jugador que no ha firmado el acuerdo para restituir los sueldos descontados al plantel durante su paso de tres meses por el Seguro de Cesantía. La firma del atacante es necesaria para que se levanten las acciones presentadas en los tribunales del trabajo.

La propuesta de B&N, que paulatinamente todos fueron aceptando, consistía en pagar 53 de los 105 días en que los jugadores fueron acogidos a la Ley de Protección al Empleo, según la publicación de La Tercera.

La mitad se reembolsó en diciembre y el resto se entregará en ocho cuotas durante este año. Sin embargo, con Blandi las cosas resultaron ser más difícil de lo que esperaban en Macul, pues, paralelamente, el club mantiene compromisos con el futbolista por el pago de sus derechos de imagen y aún le debe una cuota a San Lorenzo por el traspaso, algo que podría complicar además una futura negociación con otro equipo.

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