Universidad de Chile y Audax Italiano dieron el vamos el pasado viernes a la Liga de Primera 2026, con un empate sin goles en el Estadio Nacional.

El encuentro estuvo marcado por los incidentes protagonizados por hinchas azules en un sector de la galería sur del recinto de Ñuñoa, desmanes que obligaron a interrumpir el compromiso y que fueron informados por el árbitro Gastón Philippe, acarreando eventuales sanciones para el "Romántico Viajero".

Además, el club universitario informó recientemente que ya hay 25 personas identificadas por estos desórdenes, presentando querellas ante la justicia contra algunas de ellas.

Periodista alemana reacciona ante los incidentes en partido de la U frente a Audax Italiano

Ajena a todo eso, la periodista alemana Clara-Sophia Müller tuvo la oportunidad de asistir al partido, invitada por el portal En Cancha, entregando sus impresiones acerca del encuentro, pero también reaccionando a los incidentes.

Su aventura comenzó en el Metro de Santiago, donde se trasladó al principal recinto deportivo del país en compañía de un puñado de fanáticos, señalando que es un ambiente similar al que se vive en Alemania.

Acerca del control para ingresar al estadio, contó que fueron tres, además del control con detector de metales. "Mucho más que en Alemania", reconoció. Además, dijo que "la cosa de registrarse con la cara (reconocimiento biométrico para el Registro Nacional de Hinchas, requisito obligatorio para ingresar al estadio), eso también no hay en Alemania, todavía".

Instalada en la galería norte del Nacional, comentó que el estadio le resultó muy parecido al de Berlín. "Muy grande, impresionante. La vista es increíble", destacó.

A los hinchas con los que compartió los describió "muy amables" y "respetuosos". Aunque algo que sí la desilusionó fue que en el fútbol chileno al interior de los estadios sólo se vende cerveza sin alcohol. "Para mí fue un shock. Eso es la cultura, el fútbol y la cerveza es como un amor", afirmó.

Finalmente se refirió al partido y a los incidentes, que ella observó desde el extremo opuesto. "El juego fue un poco con muchas faltas. Hubo muchas faltas", expresó.

Sobre los desmanes, si bien pensó que el incendio y las peleas eran "protestas políticas", entendió que "se relacionaba con los precios que subieron por entrar al estadio, los precios para los tickets, y también de la criminalización de las barras", debido a los fanáticos que tenían prohibición de ingresar.

"En Europa estamos acostumbrados a este tipo de protestas en el fútbol", cerró.

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