Shaquille O'Neal había estado alejado de los gimnasios y en redes sociales se podía ver cómo su musculatura habitual pasaba de ser masa muscular a solo grasa. Algo que el multicampeón de la NBA pudo frenar a tiempo, llevando a cabo una dieta exigente.

Así fue como el ex deportista relató a Men's Journal que su estado anímico no era nada bueno, considerando la pandemia y el fallecimiento de seres queridos. “Mi hermana falleció, luego Kobe Bryant, y también otras 28 personas fallecieron​. Fueron muchas pérdidas. Fue un año realmente malo, y no quería hacer nada”, explicó.

Ante eso su rutina se basó en ver televisión y comer, para así evadir los problemas que lo aquejaban. “Cuando eso sucede, pero quieres evitar otro tipo de problemas, hay dos cosas que puede hacer: comer y Netflix”, argumentó "Shaq", quien también ha incursionado en el cine.

Pero el mismo O'Neal explicó que llegó a un punto en el que se sentía mal físicamente y al verse al espejo vio cómo había maltratado su cuerpo.

“Mi problema es que siempre he sido un tipo de sándwiches. Sándwich para el almuerzo, sándwich para la cena, sándwich para la merienda. Y cuando todo se me vino encima el año pasado y no podía dormir, me levantaba y me hacía un sándwich a las tres de la mañana, otro a las cinco", relató.

Bajo esta línea se sinceró: "Me di cuenta de que no podía seguir así, y me dije a mí mismo, ‘quiero quitarme la camisa en Instagram por última vez’”.

Así, a sus 49 años Shaquille sorprendió a todos con su nueva imagen, mostrando una musculatura que ya se quisieran hoy en día varios jóvenes.

Todo gracias a seis meses de intensos entrenamientos, dejando de lado el pan, las galletas de chocolate, y todas las masas que comió durante toda la pandemia.

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