“La circulación de gente es como si no estuviésemos en cuarentena... Algo hay que hacer para disminuir la gente que esta circulando”, sentenció a primera hora de este miércoles el ministro de Salud, Enrique Paris. En menos de 24 horas, denunciaba por tercera vez públicamente la alta movilidad de la población en momentos en que el país enfrenta uno de los momentos más complejos de la crisis sanitaria provocada por el Covid 19, con una reducción sistemática de las camas UCI disponibles y con contagios que, se preveen, llegarán a más de ocho mil diarios en las próximas jornadas.  

Así, la alusión de Paris no era casual. Más aún cuando anunció en el mismo punto de prensa que abordaría la matería en una reunión con el Presidente Sebastián Piñera, donde también plantearía la necesidad de cerrar las fronteras para impedir la entrada de las nuevas cepas del virus que han aparecido en distintos lugares del mundo. 

“Tenemos que ponernos más estrictos, pero eso tenemos que conversarlo con el Presidente de la República, la reunión es en un rato más”, sostuvo Paris, cuando aún no eran las nueve de la mañana. “Después de esa reunión va a haber un punto de prensa en donde lo vamos a dar a conocer en detalle”, anunció luego. “Espero que una vez tengamos y terminemos la reunión, demos a conocer las propuestas”, remarcó. 

La reunión se concretó un par de horas después en La Moneda, hasta donde también llegó el ministro de Economía, Lucas Palacios. Mientras se desarrollaba la reunión, funcionarios de Palacio montaron todo lo necesario para la realización del punto de prensa donde se realizarían los anuncios. La comparecencia de las autoridades, sin embargo, nunca se produjo.

La suspensión de lo que había anunciado públicamente París disparó todo tipo de conjeturas. Desde La Moneda informaron que los anuncios se suspendían hasta este jueves para juntarlos con los que habitualmente se hacen en esos días para dar cuenta de la evolución del plan Paso a Paso. 

Otras fuentes oficialistas, sin embargo, aseguran que la postergación de los anuncios está vinculada al cruce de opiniones que hay en el gobierno respecto al rumbo que hay que tomar respecto a la pandemia y que pone de relieve nuevamente la soterrada tensión que ha existido entre los criterios sanitarios y los económicos. Estas mismas versiones aseguran que ante la imposibilidad de aunar criterios para informar nuevas medidas restrictivas durante esta jornada, el propio Presidente Sebastián Piñera habría pedido esperar 24 horas antes de concretar los anuncios.

En el gobierno existe consenso que se trata de un momento crítico. La sostenida alza en los contagios de las últimas semanas obligó al gobierno a impulsar la postergación de las elecciones de constituyentes, gobernadores, alcaldes y concejales programadas originalmente para el 10 y 11 de abril próximo. El proyecto se discute por estas horas en el Congreso en paralelo al nuevo plan de ayuda económica anunciado por el Ejecutivo. La oposición presiona al gobierno por vincular ambas negociaciones bajo la premisa que sólo medidas de ayuda concretas permitirán que la gente baje su movilidad y así pueda controlarse el alza de contagios y permitir que las elecciones se realicen en la nueva fecha, el 15 y 16 de mayo.

Estos dos flancos -que hasta el cierre de esta edición el gobierno aún no lograba controlar por completo en el Congreso- van de la mano de la proyección de una crisis sanitaria que incluso ha sido relevada en la prensa internacional, con artículos en The Washington Post y The New York Times donde se cuestiona a La Moneda por dar la sensación de "falsa seguridad" al celebrar los resultados de la masiva vacunación realizada en las última semanas.  Y es en ese contexto que las alertas públicas planteadas por el ministro Paris concentraron la atención de las últimas horas.

Quienes al interior del gobierno plantean el aumento drástico de las restricciones de movilidad ponen cifras sobre la mesa, con foco preferente en los permisos únicos colectivos, que son los que usan las empresas para habilitar los desplazamientos de sus trabajadores. A modo de ejemplo, señalan que cada día Comisaría Virtual otorga cerca de 5 millones de estos permisos. Una cifra altísima, si se compara con los 1,5 millones de permisos de desplazamiento general que se otorgan diariamente. Una reducción drástica de la movilidad, aseguran estas fuentes, es clave para frenar el alza de contagios y por ende, el complejo escenario que se observa en la ocupación de camas críticas. De acuerdo a los informes periódicos que se entregan sobre esta materia, el número neto de ingresos ha llegado en los últimos días a +48. La disponibilidad de camas críticas este martes era de 132. La proyección, aseguran fuentes oficialistas, es dramática. 

El problema, subrayan, está en el uso que las empresas le están dando a los permisos colectivos. La única posibilidad de restringirlos para por una acción concreta del gobierno que apunte, por ejemplo, a reducir los giros de las empresas para hacer más restrictivo el concepto de "servicios escenciales" que permiten el otorgamiento de dicha autorización.

Es en ese punto, aseguran fuentes del Ejecutivo, donde se produce el choque de visiones con quienes apuestan por mantener el impulso de la actividad económica y no imponer restricciones que puedan afectarla. Aunque desde la oposición han personalizado las críticas en el actuar del ministro de Economía, fuentes oficialistas aseguran que quien está detrás de la resistencia a imponer mayores restricciones es el jefe del Segundo Piso, Cristián Larroulet, de conocida influencia en las decisiones que toma el Mandatario.

La presión, sin embargo, ha aumentado en los últimos días. Los cuestionamientos ya no solo provienen de la oposición o el Colegio Médico, sino que también de figuras cercanas al gobierno, como el exministro Jaime Mañalich. Aunque el domingo en Mesa Central de Canal 13 precisó que se trata de "contribuciones" y no de "críticas", lo cierto es que fue uno de los primeros en impulsar la postergación de las elecciones. Y ha sido uno de los más duros en proponer el cierre de fronteras. Todo, según mismo confesó, en directa coordinación con el ministro Paris.

En la mañana de este miércoles, Mañalich fue más allá, expresando a través de Twitter la necesidad de promover una cuarentena a nivel nacional en Semana Santa.  

Los plazos, sin embargo, se acortan para el gobierno. Los anuncios que se realizarán este jueves dificilmente afectarán a lo que suceda durante Semana Santa, pues podrían provocar problemas mayores. Una reducción de los permisos de desplazamiento general, por ejemplo, podría provocar aglomeraciones de última hora durante la jornada de gente que quiera abastecerse de bienes de primera necesidad para enfrentar el encierro en todas aquellas zonas en que existe cuarentena general.

En este contexto, Paris compareció en horas de la tarde ante la comisión de Constitución del Senado. Ahí volvió a aludir a la necesidad de restringir los permisos únicos colectivos y de cerrar las fronteras del país. Habló de restricciones al ingreso de extranjeros, de que los viajes fuera del país también serán restringidos y que se aplicarán mayores controles a los choferes de camiones que ingresen al país. Y aseguró que todos estos anuncios se concretarán durante la jornada de este jueves.   

Para mediano plazo, sin embargo, ya comienza a surgir el debate sobre si para mediados de mayo la crisis sanitaria permitirá una realización normal de las elecciones en la nueva fecha acordada o si el proceso se verá afectado por el temor de las personas a sufragar en medio de la crisis sanitaria.

“Desde la UDI nos preocupa que podamos asegurar una participación que sea reflejo de la importancia de la elección que vamos a vivir, una participación que refleje una sana democracia y eso es lo más importante”, decía el martes a T13.CL la candidata a alcaldesa de Las Condes, Daniela Peñaloza.

“Si el gobierno no asegura buenas cifras (de contagios) de aquí a mayo, nuevamente estaremos en una encrucijada”, afirman por estas horas en los partidos de Chile Vamos en torno a una preocupación latente.

Desde la semana pasada, parte de Chile Vamos comentaban -de manera reservada- que el gobierno se había tardado demasiado en decretar cuarentenas totales, sobre todo considerando que los efectos positivos de los encierros se ven sanitariamente en las dos semanas siguientes a la instauración de una cuarentena. Es decir, en este caso, se establecieron al filo de la realización de las elecciones. En las colectividades oficialistas, en ese sentido, recalcan que de nada servirá el aplazamiento de las elecciones si es que el gobierno no instaura medidas efectivas para disminuir los contagios. 

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