La empresa chilena Copper3D, pionera y líder global en materiales y aplicaciones antimicrobianas para la industria de Impresión 3D, se adjudicó un nuevo fondo de investigación de la NASA que será ejecutado en colaboración con la Universidad de Nebraska Omaha (UNO), Estados Unidos.

Copper3D, empresa Marca Chile apoyada por Corfo y ProChile en todo su proceso de internacionalización, cuenta con una amplia trayectoria en colaboraciones con la NASA y la Universidad de Nebraska Omaha.

En septiembre del 2018 se adjudicó su primer fondo para testear esta nueva tecnología de materiales antimicrobianos para impresión 3D en microgravedad (Zero-G), y en febrero del 2019 se adjudicó otro fondo para evaluar la factibilidad de imprimir un set de medical devices en condiciones de Zero-G.

Daniel Martínez, co-fundador y director de Innovación de Copper3D, afirmó que los desafíos detrás de estas investigaciones y el interés que tiene la NASA en esta tecnología antimicrobiana se debe a dos problemáticas fundamentales, una de origen biológico y otra de tipo logístico.

“Por una parte, ya hay evidencias importantes de que los astronautas que están sometidos a misiones espaciales de larga duración (más de 6 meses en órbita), sufren de una desregulación del sistema inmune que aún está en estudio pero que se sospecha puede tener un origen multifactorial (ciclos alterados de sueño, confinamiento, exposición a alta radiación, etc). Adicional a esto, está el hecho de que las bacterias y virus se vuelven más resistentes en microgravedad, lo que sumado al factor anterior, hace que misiones espaciales de más de seis meses en órbita sean muy riesgosas en este momento”, explicó Martínez.

A raíz de lo anterior, el co-fundador agregó: “Es de suma importancia contar con materiales, herramientas, dispositivos médicos y objetos de uso diario con propiedades antimicrobianas, que es justamente el ámbito de expertise de Copper3D”.

"Frente a un dilema médico mundial @Copper3D_Global reunió mentes de todo el mundo para encontrar una solución que proporcionara un diseño de máscara innovador a las instalaciones médicas que lo necesitaban, demostrando que una perspectiva orbital realmente puede ayudar al mundo", aseguró el astronauta de la NASA, Ronald John Garan, en su cuenta de Twitter. 

De esta forma, la tecnología de impresión 3D le permitiría a los astronautas de estas largas misiones espaciales poder fabricar sus propias piezas de repuesto, herramientas y dispositivos médicos completamente on-demand. Si a esto le sumamos el concepto de circularidad, hacer uso de un mismo material varias veces, para distintas aplicaciones y ser sometido a varios ciclos de reciclaje y re-fabricación 3D, sin perder sus propiedades antimicrobianas, esto ahorraría mucho peso, tiempo, misiones de reabastecimiento y otras complicaciones logísticas y médicas que harían mucho más factibles y seguras estas futuras misiones espaciales.

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