La quiebra que hoy enfrenta Mauricio Pinilla tiene su origen en un negocio que él emprendió hace casi 10 años: el tradicional Bar Constitución de Providencia, ubicado en el corazón del barrio Bellavista. Ese proyecto terminó convirtiéndose en el mayor problema económico del exseleccionado nacional, al punto que se anunciara la fecha del remate de sus bienes.
El negocio que llevó a Mauricio Pinilla a la quiebra
En 2016, Samy Nissin Yagoda Assael, representante legal de Inversiones Yagoda Group Limitada, firmó un contrato de arriendo con Bar Constitución SpA, sociedad que representaba Pinilla en ese entonces. Según los términos, el futbolista también se comprometió como deudor solidario, lo que lo vinculaba personalmente al cumplimiento del contrato.
Este acuerdo establecía obligaciones claras: pagar la renta puntualmente, cubrir los servicios básicos y utilizar el local exclusivamente para actividades comerciales autorizadas por las patentes correspondientes.
En ese momento, Pinilla proyectaba un augurio positivo para el negocio. En julio de 2016, al anunciar la apertura, declaró a El Mercurio: "Actualmente hay una baja en la entretención nacional. Los chilenos están tristes y reprimidos y nosotros queremos que con este relanzamiento la gente salga de sus casas a divertirse y conozca cosas nuevas".
Sin embargo, con el paso del tiempo, el panorama cambió. Según consigna La Tercera, el contrato se modificó y el arriendo mensual aumentó a 169 UF , pero en octubre de 2019 comenzaron los problemas: Bar Constitución SpA dejó de pagar la renta y acumuló deudas por servicios básicos como electricidad y agua. Además, según acusan los representantes legales de Inversiones Yagoda, el local fue subarrendado a terceros, una violación directa de las cláusulas contractuales.
El arrendamiento finalizó formalmente en marzo de 2021, aunque la restitución del local no se concretó hasta julio de ese mismo año. Al tomar posesión del inmueble, los propietarios encontraron que varias mejoras pactadas habían sido retiradas sin autorización, incluyendo el desmantelamiento de un techo que debía cumplir normas de seguridad específicas.
"Toda la pena recae sobre él": El impacto de complejo momento financiero de Pinilla:
En conversación con Hay que Decirlo este jueves, su esposa, Gissella Gallardo, explicó cómo este negocio derivó en la quiebra del exfutbolista.
"Él había vendido este bar, y resulta que no se fijó que quedó como codeudor solidario, y estas personas no habrían pagado los arriendos, entonces toda la pena está recayendo sobre Mauricio", detalló.
Gallardo recordó un momento especialmente duro: "Cuando tuvimos que ir a entregar el auto de él, que es un medio de movilización, y fue un momento triste. Llegamos a unos corrales, y ahí estaba llena de cosas, camas, sillas de comer de guaguas. Me rompió el corazón, en el fondo no por el hecho, sino a lo que se podría llegar".
La esposa del exfutbolista también relató cómo su pareja buscó apoyo emocional mientras enfrentaban la crisis: "Tengo un grupo con mis cuñadas, mi hermana y una mejor amiga, y ahí me descargo, (hoy) empecé a decir casi que lo quiero ahorcar, y ellas me decían; ‘sí, descárgate con nosotras’, porque obviamente yo a Mauricio no le voy a decir nada, si yo ya sabía de esto".