Afición temprana. Nacido en 1923, en Fürth, Baviera (sur de Alemania), la afición de Henry Kissinger por el fútbol se inició antes de los 10 años, cuando era seguidor del club local, el Greuther Fürth, en una región plagada de antisemitismo en esa época. Por su condición de judío no era una decisión fácil ir  estadio (relataría a sus biógrafos haber sido agredido más de una vez). En 1938 emigró con su familia a Estados Unidos

  • Una vez en el poder ya no tenía problemas para acudir a los partidos: en los mundiales se instalaba en los lugares reservados para jefes de Estado.
  • Ejerció como asesor de seguridad nacional y secretario de Estado entre 1969 y 1977, pero conservó una cuota importante de poder como consejero y lobista de gobiernos, además de grandes empresas e instituciones, en todo el mundo. En 1988 logró que su país fuera sede para la Copa del Mundo de 1994, tras dejar en el camino a Brasil y Marruecos.

Visita al camarín. Un caso controvertido fue su participación en el mundial de 1978, en Argentina. Este país necesitaba ganar al menos por 4-0 a Perú para pasar a la final y lo venció por 6-0.

  • Una serie de anomalías alimentan sospechas desde hace casi 50 años de que los peruanos se dejaron ganar. Una investigación de la justicia argentina, a cargo del juez Norberto Oyarbide, se cerró sin nada concluyente. En 2012 se habló que la FIFA realizaría sus propias pesquisas, pero nunca se llevó a cabo.
  • Si los argentinos no hubieran logrado triunfar por más de cuatro goles, los brasileños habrían pasado a la final.
  • El formato del torneo -partidos dentro de un grupo de semifinalistas jugados a distinta hora, algo que la FIFA cambiaría después para evitar este tipo de situaciones- permitió que Argentina supiera de antemano el resultado de Brasil y por cuanto necesitaba ganar.
  • Lo más sorprendente ocurrió minutos antes del partido. El general-dictador argentino Jorge Videla entró acompañado de Henry Kissinger al vestuario de los visitantes, donde leyó un mensaje escrito del también dictador peruano Francisco Morales Bermúdez sobre la importancia de la “hermandad entre los pueblos argentino y peruano”.
  • Años después, el delantero peruano Juan Carlos Oblitas -citado por La República de Perú-, dijo que la presencia de Videla en el camarín fue “terrible” y generó preocupación entre los jugadores.
  • En 2018, el jugador peruano José Velásquez -quien estuvo en ese partido- afirmó en una entrevista con el medio de su país Trome, que seis compañeros de aquel plantel “se vendieron”, entre ellos el defensor Rodulfo Manzo. El capitán de esa selección, Juan José Muñante, salió a desmentirlo en la radio Capital de Lima: “Nadie se echó, nadie negoció el partido estando concentrados”.
  • El arquero Ramón Quiroga fue señalado por Velásquez como uno de los jugadores comprados. Quiroga lo demandó y en una carta abierta publicada dos días después del partido en Clarín sostuvo que Argentina es ganó bien, remarcando que dos de los goles argentinos fueron en posición adelantada y que, cuando el resultado aún era incierto, un remate peruano de Muñante dio en el palo.
  • Su testimonio, sin embargo, acusó al defensor Rodulfo Manzo de agacharse en el cuarto gol argentino, dejándolo solo frente al rematador, y describió un plantel dividido y con un ambiente “extraño” antes del partido.

Fichaje de Pelé. El segundo episodio, ocurrido tres años antes, no está relacionado con alguna controversia y es considerado el primer gran paso para popularizar el fútbol en Estados Unidos: sus gestiones para que el mejor jugador brasileño de todos los tiempos fuera contratado por el recién creado equipo de fútbol New York Cosmos.

  • Henry Kissinger habló personalmente con Pelé, quién después señalaría que fue esa conversación la que lo convenció. El entonces secretario de Eatado también intervino ante el canciller brasileño para conseguir su liberación, argumentando que el traspaso estrecharía los lazos entre el gobierno de Gerald Ford y el régimen militar brasileño, y le envió un cable con esa misma promesa antes de la firma.
  • Como se supo después, la misión del exsecretario de Estado se vio favorecida por la situación económica que atravesaba Pelé a raíz de una serie de percances que tuvo su empresa constructora, donde había invertido una parte importante de su patrimonio.
  • El jugador ya estaba oficialmente retirado del futbol. Siempre manifestó su decisión de abandonar el deporte cuando todavía estuviera en plena forma. En 1971, un año después de que Brasil venciera el Mundial de México, anunció su retiro de la selección. Su último partido por el Santos fue meses antes del mundial de Alemania. Resistió todas las presiones para defender nuevamente la camiseta de Brasil.
  • Firmó en junio de 1975 en el ’21 Club’ de Manhattan. Henry Kissinger lo llevó a la Casa Blanca a conocer al presidente Gerald Ford. Ademas lo presentó a otros personajes, incluidos algunos del “beautiful people”, otra área donde su anfitrión incursionaba con sorprendente éxito.

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