Cuando Laura Fernández Delgado ganó las elecciones presidenciales en Costa Rica, el mapa político latinoamericano sumó un nuevo liderazgo femenino que deberá enfrentar durante su gestión una alta presión fiscal y demandas por mayor seguridad. Politóloga de formación, exministra de Planificación y de la Presidencia en el gobierno de Rodrigo Chaves, Fernández asumirá el próximo 8 de mayo.

Tras su triunfo en la primera vuelta el 2 de febrero, el Presidente electo de Chile, José Antonio Kast, la felicitó públicamente y destacó la importancia de fortalecer los vínculos entre ambos países. “Nuestros países tienen mucho futuro por delante y trabajaremos para consolidar la relación entre nuestros pueblos”, expresó Kast.

Desde Costa Rica, también se valoró la sintonía política entre ambas administraciones, en un momento en que la región enfrenta desafíos comunes en crecimiento, seguridad y sostenibilidad fiscal.

Más allá de una sintonía de pensamiento con Kast, la presidente electa costarricense tiene un puente directo con Chile. Su hermana mayor vive en Santiago desde hace años. Es economista, doctora por la Universidad de Oxford, trabajó en el Banco Central de Chile y hoy dirige la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones. Chile, dice, es su hogar.

Karol Fernández habló con Ex-Ante de su infancia en un pequeño pueblo costarricense, del rol de la familia, de la separación entre técnica y política, y de cómo observa el vínculo entre ambos países.

-Karol, hoy diriges la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones y tu hermana Laura asumirá la presidencia de Costa Rica. Si vuelves a la adolescencia, ¿habrías imaginado este momento?

-Siempre fuimos muy aplicadas, disciplinadas y con aspiraciones altas, pero nunca dimensionamos hasta dónde nos llevaría ese esfuerzo. Venimos de una familia que nos enseñó que nada es automático y que las metas se alcanzan con trabajo constante. Lo que estamos viviendo hoy no es algo que imagináramos de adolescentes; es el resultado de años de estudio, perseverancia y convicción.

-¿Cómo eran ustedes de jóvenes?

-Soy cinco años mayor que Laura, así que naturalmente asumí un rol más protector. Más que competitivas, fuimos siempre complementarias. A pesar de la diferencia de edad, siempre hemos sido muy cercanas. Cuando me vine a Chile, lo más difícil fue alejarme de mis hermanos -son tres en total- y esa conexión la hemos cuidado siempre. Nuestra familia es muy unida, con padres muy presentes y, gracias a la tecnología, estamos siempre conectados.

Provenimos de una familia que reconoce a la educación como un factor muy relevante en la vida. Mi mamá es profesora, y desde muy pequeñas nos transmitió la importancia de los hábitos de estudio, la disciplina y la constancia. En nuestra casa el esfuerzo no era negociable: había responsabilidades claras, colaborábamos en los quehaceres y trabajábamos en vacaciones. Crecimos entendiendo que la educación y el estudio constante eran clave para lograr nuestras metas. Esa formación, marcada por la disciplina, pero también por el ejemplo, fue clave en la formación de nuestro carácter y nuestro desarrollo profesional.

LEE ESTE Y OTROS ARTÍCULOS DE EX-ANTE PULSANDO AQUÍ

-¿En su casa se hablaba de política y economía?

-Nunca. Ni la política ni la economía eran temas presentes en nuestra vida familiar. Cuando dije que quería estudiar Economía, no fue una decisión obvia para mis padres; les parecía una carrera poco tradicional. En el caso de Laura, la política tampoco era parte de nuestro entorno. Ambas teníamos una orientación hacia las ciencias sociales y un interés genuino por mejorar la calidad de vida de las personas, pero desde caminos distintos.

-¿Hubo algún hito que marcara esa vocación pública?

-Haber vivido nuestra infancia en El Barón de Esparza, un pequeño pueblo de Costa Rica, en una época donde el acceso a los servicios públicos era limitado fue determinante. Recuerdo que cuando niña le escribí una carta al Presidente pidiéndole mejorar las condiciones de la escuela a la que asistía. Esa experiencia te marca profundamente y genera una sensibilidad especial y el deseo genuino de contribuir desde el servicio público. En nuestro caso, esa vocación tomó caminos distintos, pero con un mismo propósito, el de contribuir a la sociedad.

Técnica y política: trayectorias paralelas

-Construiste una carrera profesional vinculada a la economía en Chile. Tu hermana optó por la política en Costa Rica. 

-Nuestras trayectorias han sido bastante independientes. Vine a Chile a realizar un Magíster en Macroeconomía Aplicada en la Pontificia Universidad Católica y más adelante obtuve un doctorado en Economía en la Universidad de Oxford. Mi carrera ha estado centrada en el análisis técnico y la política macroeconómica.

Tuve el privilegio de formarme en Chile con académicos como Vittorio Corbo, Klaus Schmidt-Hebbel y Felipe Larraín. Posteriormente trabajé en el Banco Central de Chile, experiencia que consolidó mi convicción sobre el valor de la rigurosidad técnica y la estabilidad institucional. Vine por estudios, pero me quedé porque aquí formé mi familia. Chile hoy es mi hogar.

Laura, en paralelo, desarrolló su camino en la política y la gestión pública. Nos respetamos profundamente, pero mantenemos una separación clara de roles.

-¿Qué rasgo de personalidad será clave en la Presidencia que comenzará Laura Fernández en mayo próximo?

-Su valentía. Asumir una responsabilidad de esta magnitud exige convicción y fortaleza. Estoy segura de que tendrá el coraje para tomar decisiones complejas, pensando en el bienestar de largo plazo del país, incluso cuando esas decisiones impliquen costos políticos.

-¿Qué lecciones podría mirar Costa Rica de la experiencia chilena?

-Una parte fundamental del éxito económico chileno radicó en el fomento sostenido de la libertad de emprendimiento, la promoción de la libre competencia y la estabilidad macroeconómica. Más que replicar un modelo, se trata de adaptar principios como la responsabilidad fiscal, la eficiencia del gasto público y reformas oportunas frente al envejecimiento demográfico.

-José Antonio Kast felicitó a Laura. ¿Cómo proyectas la relación bilateral?

-Chile y Costa Rica siempre han tenido una muy buena relación. Ambos países son ejemplos en la región por la calidad de sus instituciones y por sus índices de desarrollo humano. Es esperable que la buena relación se mantenga y ojalá se profundice.

Publicidad