Aterrizaje en medio de la crisis. El actual embajador de China, Niu Qingbao, llegó a Santiago en enero del 2021, en medio de un clima enrarecido entre ambos países por la decisión del entonces presidente Piñera de desechar el proyecto de cable submarino Valparaíso-Hong Kong que se negociaba con la empresa Huawei. El anuncio fue el día 21 de ese mes.
- En la decisión del gobierno chileno había sido clave una visita del ex secretario de Estado de EE.UU. Mike Pompeo a Santiago -en abril de 2019- con el objetivo de frenar lo proyecto con Huawei y sustituirlo por el actual con Google.
- Pompeo también había usado el mismo argumento que hoy esgrime la Casa Blanca en la controversia por el nuevo proyecto con China que intentó impulsar el gobierno del Presidente Gabriel Boric, relativo a que la infraestructura de las empresas chinas representaba riesgos de seguridad nacional y regional.
- En los días cercanos a la llegada de Quingbao, los portales chinos -todos bajo control estatal- difundieron que se habían encontrado rastros de Covid en la cerezas provenientes de Chile, cuyas exportaciones sumaban unos US$ 1.500 millones. El efecto inmediato fue el desplome inmediato de los precios, en plena temporada alta.
- Tras una serie de gestiones diplomáticas y empresariales, la agencia oficial de noticias china –la cadena estatal CCTV- emitió una declaración oficial negando que existieran casos confirmados de Covid vinculados a las cerezas chilenas.
Represalia. La administración Piñera descartó oficialmente que lo ocurrido fuera una represalia encubierta de Beijing a la determinación chilena de descartar el acuerdo con Huawei, pero en los círculos políticos, empresariales, y del propio gobierno quedaron pocas dudas, sobre todo por el control que ejerce el gobierno chino en todas las instancias del país.
- Osvaldo Rosales, ex jefe de relaciones económicas de la cancillería chilena, lo dijo con todas sus letras: “Las señales son demasiado evidentes”.
- La señal atribuida a China contrasta con la abierta presión de Washington contra el acuerdo que alistaba en sigilo el gobierno de Boric con China para resucitar el proyecto del cable submarino, lo que incluyó el retiro de visas a EE.UU. al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz y una fuerte declaración contra el acuerdo.
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La misión de Qingbao. La gestión de Qingbao en Chile, al igual que la de su antecesor, Xu Bu, ha estado marcada por una férrea defensa de las inversiones chinas, como lo ha comprobado en esta crisis. Xu Bu fue el primer representante diplomático de Beijing en exhibir un estilo mediático y frontal en esa línea.
- Ambos también comparten un currículum que combina una importante carrera en la cancillería china, con cargos de peso en la estructura del Partido Comunista. Son funcionarios que entienden tanto el lenguaje de la diplomacia como el del poder político.
- En esta crisis, Qingbao no ha dado un paso atrás. Defendió el cable como una oportunidad para consolidar el liderazgo digital de Chile en América Latina, respaldó las acciones de los funcionarios chilenos sancionados y descartó que el proyecto representara riesgo alguno para terceros países. “Obedece totalmente las leyes chilenas y no hace ningún daño a la tercera parte”, afirmó.
- También enfatizó que, según ha observado, mantener una relación de cooperación con China es un consenso que trasciende gobiernos y partidos políticos en Chile. Está convencido, afirmó, de que esa amistad “será perpetua”.
- Su último cargo antes de llegar a Chile fue el de vicealcalde y miembro del grupo del Partido en el Gobierno Municipal de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, entre 2018 y 2020.
- Allí supervisó asuntos exteriores, atracción de inversión extranjera y las sensibles oficinas de asuntos de Hong Kong, Macao, Taiwán y la diáspora china, áreas políticamente delicadas y cuyo manejo supone una cuota significativa de confianza institucional.
- Qingbao ha recorrido un itinerario que va desde las embajadas de Australia y Estados Unidos hasta las alcaldías de Tianjin y Chengdu, pasando por consulados en India, Nueva Zelandia y una embajada en Jamaica. Ese perfil es la carta de presentación de un funcionario de confianza del sistema chino.