Cerca de 200 turistas vivieron momentos de alta tensión este lunes al quedar en medio de un operativo contra el narcotráfico en una favela de Río de Janeiro, Brasil. Los visitantes se encontraban esperando el amanecer en un conocido mirador, famoso por sus vistas, cuando la intervención policial los dejó atrapados en el lugar.

El procedimiento se llevó a cabo en la favela de Vidigal, ubicada en la zona sur de la capital. De acuerdo con reportes de medios locales, el despliegue estuvo acompañado de intensos enfrentamientos armados entre fuerzas de seguridad y presuntos integrantes del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más influyentes del país.

Imágenes difundidas por TV Globo evidenciaron que los turistas (muchos de ellos extranjeros) quedaron momentáneamente aislados en la cima del Morro Dois Irmãos, desde donde disfrutaban una vista panorámica de la "Ciudad Maravillosa”.

Pese al complejo escenario, todos los visitantes lograron descender posteriormente sin registrar heridos. Así lo confirmó una fuente de la Policía Civil de Río de Janeiro, que además informó que el operativo culminó con dos personas detenidas.

Una de las afectadas, la turista portuguesa Matilda Oliveira, relató su experiencia en conversación con TV Globo. “Siempre es algo que asusta, pero estaba controlado dentro de lo posible. Pasamos al lado de la Policía en el camino y todo estaba bajo control”, señaló, tras explicar que los disparos comenzaron de forma repentina.

Matilda viajaba junto a su hermana, Rita Oliveira, quien comentó que hubo nerviosismo entre los turistas al enterarse de que se trataba de una intervención contra el narcotráfico, aunque con el paso de los minutos la situación se fue calmando.

Durante el operativo, los delincuentes instalaron barricadas en una importante vía de conexión entre los barrios de Leblon y São Conrado, dos sectores altamente concurridos por turistas. Para ello utilizaron un autobús atravesado en la calzada y contenedores, según información oficial.

La normalidad se restableció una vez finalizada la intervención policial. El objetivo del procedimiento era capturar a un grupo de reclusos que se fugó de una cárcel en esa región a fines de 2024.

Desde la Policía Civil de Río de Janeiro defendieron la acción, indicando que se basó en antecedentes de inteligencia y que sus funcionarios “no escogen el enfrentamiento”.

Quienes imponen el riesgo son criminales armados, que atacan a agentes del Estado y exponen deliberadamente a la población y a los visitantes. La Policía Civil seguirá actuando con firmeza para identificar, responsabilizar y sacar de circulación a estos individuos”, afirmó la institución en una declaración enviada a EFE.

 

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