Lo nuevo. El proyecto del observatorio astronómico en el cerro Ventarrones, en la Región de Antofagasta, fue cancelado definitivamente. Así lo confirmaron a Ex-Ante altas fuentes de Gobierno y personas conocedoras del proceso, cerrando un capítulo que tensionó la política exterior y los riesgos geopolíticos en torno a la infraestructura espacial y tecnológica.

  • La iniciativa había quedado en pausa en abril de 2025, luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores congelara el acuerdo suscrito en enero de 2023 entre la Universidad Católica del Norte (UCN) y el Observatorio Nacional Astronómico de China, dependiente de la Academia de Ciencias de ese país.
  • El convenio permitía la construcción de instalaciones y telescopios en el cerro Ventarrones, un sitio de alto valor astronómico ubicado entre Paranal y Armazones, destinado al estudio de objetos cercanos a la Tierra.

Proyecto no válido. Desde Cancillería explicaron que “el convenio suscrito entre NAOC y la Universidad Católica del Norte (UCN) para el desarrollo de un proyecto de observación astronómica no es válido, ya que dicha universidad no puede suscribir ni ejecutar este tipo de acuerdos internacionales”.

  • Agregaron que el terreno en que se habría emplazado este proyecto fue entregado en concesión a la UCN por el Ministerio de Bienes Nacionales para fines distintos al proyecto de NAOC, por lo tanto la concesión fue revocada.
  • Comentaron que “con el objetivo de evaluar la viabilidad de que alguna organización China realice actividades de esta naturaleza en nuestro país, hemos estado en diálogo con la embajada de la República Popular China, y estamos trabajando para considerar establecer un acuerdo entre Estados, que es el mecanismo establecido en nuestra normativa para el desarrollo de proyectos de observación astronómica en Chile”.

Trasfondo. Según altas fuentes de gobierno, el congelamiento se produjo tras las advertencias transmitidas por Estados Unidos a comienzos de 2025.

  • La entonces embajadora norteamericana en Chile, Bernadette Meehan, planteó al Ejecutivo que el proyecto no debía ser leído únicamente como una iniciativa académica, sino como una infraestructura con potencial para el seguimiento de satélites en órbita, lo que podría tener implicancias estratégicas y de defensa.
  • La alerta tomó por sorpresa a Cancillería, que desconocía los detalles del acuerdo firmado por la UCN, y llevó a iniciar una revisión jurídica y política del caso.
  • En una declaración entregada en abril de 2025, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que se trataba de un convenio entre una universidad privada chilena y una entidad extranjera, y que aún era necesario aclarar su alcance.
  • También recordó que, según la normativa vigente, las entidades privadas no están habilitadas para suscribir acuerdos internacionales en materia astronómica, estableciendo que estos proyectos deben canalizarse mediante acuerdos entre Estados o a través de la Universidad de Chile.
  • A ello se sumó la revisión del uso del terreno fiscal donde se emplazaría el observatorio, concesionado por el Ministerio de Bienes Nacionales, y la evaluación de si el proyecto se ajustaba a las condiciones establecidas para dicha concesión.
  • En paralelo, la embajada china en Santiago rechazó lo que calificó como una intervención de Washington en la soberanía chilena, defendiendo el carácter científico del observatorio y acusando a EE.UU. de intentar bloquear la cooperación tecnológica entre ambos países.
  • Beijing sostuvo que el proyecto era comparable, en términos científicos, a grandes telescopios financiados por Estados Unidos que operan en Chile.

Sobre el proyecto. El proyecto del Parque Astronómico Ventarrones contemplaba el desarrollo de un observatorio en la cima del cerro, ubicado a unos 2.800 metros sobre el nivel del mar y a cerca de 90 kilómetros en línea recta de Antofagasta, en un terreno fiscal concesionado por el Ministerio de Bienes Nacionales a la Universidad Católica del Norte por un plazo de 20 años.

  • El área asignada correspondía a un cuadrado de 5 kilómetros por lado —unas 25 kilómetros cuadrados— y buscaba potenciar las líneas de investigación del Instituto de Astronomía de la UCN y de sus colaboradores, con la proyección de sumar a instituciones extranjeras.
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