Lo nuevo. Las ministras de Seguridad y de Educación afirmaron este viernes, tras el ataque de un estudiante de un colegio de Calama que dejó a una inspectora muerta, que promoverán la implementación de pórticos para detectar metales en los establecimientos que así lo requieran.

  • El autor, un estudiante de cuarto medio de 18 años que está detenido, apuñaló a la inspectora del Instituto Obispo Silva Lezaeta —establecimiento subvencionado dependiente del arzobispado—, luego a una paradocente que intentó socorrerla y posteriormente a tres estudiantes de segundo medio. La auxiliar y uno de los escolares quedaron heridos de gravedad, dijo la fiscalía.
  • La tragedia recordó a algunos las escenas vistas en establecimientos de Estados Unidos, con la diferencia de que allá ocurren con armas de fuego. En ese país los pórticos para detectar metales son usados en algunos establecimientos conflictivos.
  • “La ley ya de convivencia escolar, que permite que los colegios puedan instalar pórticos detectores de metales, está en estos momentos, como parte de la etapa de promulgación, en proceso de toma de razón”, dijo la secretaria de Educación María Paz Arzola. “Desde el ministerio vamos a facilitar y vamos a apoyar que los colegios, que así lo requieran, puedan implementar y puedan instalar estos elementos que sean necesarios”.
  • La ministra de Seguridad Trinidad Steinert fue más allá y planteó que “los establecimientos educacionales tienen que tener, al día de hoy, los elementos tecnológicos necesarios para evitar que alumnos ingresen con elementos que no corresponden”.

Cómo ocurrió la tragedia. El fiscal regional de Antofagasta Juan Castro Bekios detalló la cronología del ataque que se inició cerca de las 10:30 am. El autor habría portado más de un arma blanca y, según afirmó la ministra Steinert, llevaba también gas pimienta.

  • El ataque a la inspectora. “Un alumno de dicho establecimiento, de cuarto medio, adulto, de 18 años de edad, habría en primer lugar agredido con un arma cortopunzante a una inspectora de dicho establecimiento, lesiones que lamentablemente provocaron su fallecimiento”, dijo el fiscal.
  • La paradocente. “Posteriormente agrede a una personal paradocente que trató de auxiliar a esta víctima, resultando también herida de gravedad”.
  • Los escolares. “Posterior a ello se habrían desarrollado otras agresiones, unos metros más allá del primer lugar de los hechos, donde agrede al menos a tres menores de edad del mismo establecimiento educacional, uno de ellos con lesiones de gravedad”. Personal del mismo colegio lo retuvo.

El caso previo. En mayo de 2025, el entonces ministro de Educación Nicolás Cataldo dijo estar “abierto a tener la conversación respecto a la utilidad de tener detectores de metales”, tras la balacera en un colegio de San Pedro de la Paz, Región del Biobío que dejó tres escolares heridos.

  • Por el caso fue detenido un adolescente de 17, quien sería uno de los encapuchados que entró al establecimiento.

Los costos. Reportes internacionales detallan que la instalación de detectores de metales involucra una serie de costos anuales: compra e instalación de pórticos; softwares asociados; mantención y contratación de guardias que los operen.

  • Una licitación lanzada en 2025 por la Corporación Administrativa del Poder Judicial, para el “suministro e instalación de equipos detectores de metales en La Serena”, que incluía dos pórticos, recibió dos ofertas aprobadas.
  • Una por $16,5 millones de la empresa Cresciendo Spa y otra por $12,6 millones de la compañía Servicios Industriales SPA, mostró el sitio web de Mercado Público.
  • A los costos económicos ligados a esta instalación deben sumarse los retrasos en el ingreso de estudiantes.

La experiencia en Estados Unidos. Estadísticas del sitio Education Week recogidas por CNN internacional mostraron que hasta el 12 de marzo habían ocurrido ocho tiroteos este año (cinco en universidades y tres en colegios primarios y secundarios), que dejaron al menos seis muertos.

  • El fenómeno ha derivado en la elaboración de perfiles de los atacantes por parte del FBI. Uno de estos documentos explicó que “no existe un único perfil de autor de un tiroteo escolar”.
  • “Los tiroteos escolares rara vez son actos impulsivos y suelen ser planificados con antelación por el agresor”.
  • “Antes de la mayoría de los tiroteos escolares, otras personas (amigos, compañeros) sabían que el agresor estaba considerando usar la violencia”.
  • “Pocos atacantes emiten amenazas directas a sus víctimas antes del ataque”.
  • “Entre los motivos comunes de un ataque se incluyen la venganza, el deseo de control dominante y la esperanza de alcanzar la infamia/notoriedad”.
  • “Si bien es imposible predecir el comportamiento violento, es posible prevenir algunos ataques mediante una evaluación de amenazas eficaz y estrategias de gestión” que deben desarrollar los colegios junto con las autoridades.
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