Incidente. El pasado 10 de mayo, el ejecutivo chileno Germán Naranjo Maldini, en un vuelo que partió de Santiago, hizo escala en Sao Paulo y tenía como destino final Frankfurt (Alemania), profirió insultos racistas, xenófobos y homofóbicos contra un tripulante de cabina de Latam.

  • Naranjo Maldini fue detenido el pasado 15 de mayo cuando regresó desde Europa a Brasil y arriesga, según la ley brasileña, de dos a cinco años de prisión.
  • El incidente comenzó después de que el ejecutivo intentara abrir la puerta del avión. Al ser retenido por los auxiliares de vuelo, empezó a insultar a la tripulación con palabras racistas, homófobas y xenófobas.
  • Fue en este contexto cuando el ejecutivo, que trabajaba como gerente de la empresa Landes -desde donde fue despedido-, dedicada a la alimentación y la biotecnología marina, llamó a un empleado “negro” e imitó a un mono. Además, dijo que el tripulante “olía a negro brasileño” y que ser gay era “un problema” para él.

Testimonio del tripulante. En entrevista con Jornal da Record, el auxiliar de vuelo que recibió los insultos dio por primera vez su testimonio. Allí señaló que, con 20 años en la aerolínea y desde 2009 en rutas internacionales, nunca había vivido algo parecido.

  • El tripulante de Latam señala que todo comenzó cuando Naranjo intentó abrir una de las puertas del avión en pleno vuelo.
  • Él empujó mi hombro dos veces y dijo que abriría la puerta cuando él quisiera, a la hora que él quisiera”.
  • “Él cometió tres crímenes contra mí que fueron atroces, que lastimaron, que hirieron mi alma. Sufrí homofobia, racismo y xenofobia”, señaló el tripulante.
  • Al regresar a Brasil, el auxiliar decidió denunciar el caso a la policía. El chileno regresó a Sao Paulo un día después del auxiliar y fue arrestado en el aeropuerto para luego ser trasladado al centro de detención preventiva de Guarulhos.
  • “Tengo certeza de que el regreso será triunfal, será brillante y se hará justicia”, concluye el tripulante de Latam.

Defensa de Naranjo. La defensa del ejecutivo Germán Naranjo solicitó esta semana al Tribunal Federal la revocación de la prisión preventiva, lo cual fue denegado.

  • En la solicitud, el abogado Carlos Kaufmann alega que el ejecutivo lleva más de diez años sometiéndose a un tratamiento psiquiátrico intensivo, toma medicamentos controlados y ha sufrido recientemente un impacto por la pérdida de un hermano.
  • Según el abogado, Naranjo habría mezclado alcohol con medicación durante el viaje. “Esa combinación lo dejó completamente desorientado, sin recuerdo ni claridad de las ofensas proferidas. El caso comienza, incluso, con él intentando abrir la puerta del avión”, afirma Kaufmann, quien también solicitó una evaluación del estado clínico y mental del ejecutivo.
  • Naranjo se encuentra detenido en el Centro de Detención Provisional (CDP) de Guarulhos, en Sao Paulo, desde el 15 de mayo. El centro está destinado exclusivamente a presos preventivos, que esperan juicio.

Petición de disculpas. En una carta dictada a sus abogados, el ejecutivo se disculpó por los insultos contra la tripulación del vuelo. Afirmó que cree en todos los seres humanos y los ama sin distinción.

  • Me quedé impactado por mis palabras en el vídeo. Eso no refleja lo que creo. Hace un tiempo perdí a mi hermano y bebí demasiado. Estaba en tratamiento psiquiátrico. Me gustaría poder decir esto a todas las personas que aparecen en el vídeo: la persona que vieron no soy yo, es una persona que estaba fuera de sí”, dijo Naranjo Maldini, añadiendo que pide “sinceras disculpas”.
  • En la carta, el ejecutivo también se dirigió al auxiliar ofendido. “Bruno, probablemente estés demasiado enfadado para perdonarme, pero espero tener la oportunidad de pedirte perdón en persona. De nuevo: ese no era yo. Mi mente estaba alterada. Me gustaría tener la oportunidad y el permiso para escribir esta carta de mi puño y letra, pero, por ahora, he tenido que pedirle a mi abogado que lo hiciera”.

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Qué dice la ley brasileña. La Ley n.º 14.532, del 11 de enero de 2023, equipara el delito de racismo al de injuria racial, que consiste en ofender el honor de alguien basándose en elementos relacionados con la raza, el color, la etnia, la religión o el origen.

  • La nueva ley también prevé que las penas puedan aumentarse entre un tercio y la mitad cuando el delito se comete en un contexto o con la intención de distensión, diversión o recreación.

 

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