17 ministros sin militancia. Hasta el momento, de los 25 ministros, Martín Arrau y María Jesús Wulf son los únicos representantes del Partido Republicano y, pese a pertenecer a la médula de la tienda de Kast, están fuera del comité político. De Chile Vamos, el equipo contempla al UDI Claudio Alvarado, al RN José García Ruminot y al Evópoli Francisco Undurraga.

  • Durante la tarde del lunes, tras semanas de negociaciones, el Presidente electo se decantó por Trinidad Steinert, fiscal regional de Tarapacá, para el Ministerio de Seguridad, pieza clave de la nueva administración.
  • Demócratas estará representado por Ximena Rincón y el Partido Social Cristiano por Judith Marín, mientras que desde la Ex Concertación se incorporaría el radical Jaime Campos. Los 17 restantes no tienen militancia.
  • El diseño ha generado críticas generalizadas en la oposición. Las tiendas de Chile Vamos reclaman que no pudieron influir en la conformación de los equipos ministeriales. Los republicanos cuestionan en privado haber quedado relegados a carteras sectoriales y fuera de los ministerios políticos, pese a tener la mayor bancada en la Cámara.
  • Su presidente Arturo Squella cuestionó la falta de equilibrios entre partidos y la ausencia de políticos en la confección del gabinete. El timonel y sus pares de la UDI, Guillermo Ramírez, y RN, Rodrigo Galilea, han manifestado sus reparos al propio Kast.
  • La Tercera dio a conocer un encuentro, realizado el 8 de enero y al que también llegaron Alvarado y García, en el que los dirigentes le recordaron al Presidente electo que el día después de su triunfo prometió generar un gobierno de unidad y construir su gabinete conversado con los partidos.
  • Además, le dijeron que era relevante la experiencia política de los ministros dados los equilibrios en el Congreso.
  • Kast les respondió que el diseño se mantendría y que los partidos tendrán uno o dos representantes cada uno —un escenario inesperado—, pero se abrió a que las tiendas le envíen nombres para las subsecretarías y delegaciones presidenciales.
  • El jueves pasado, los timoneles de Chile Vamos y Republicanos volvieron a juntarse con Kast, Alvarado y García. A la mañana siguiente se conoció la incorporación de Undurraga y Rincón al gabinete.

Artífice del diseño. La decisión de Kast de mantener el diseño, aunque se haya abierto a incorporar más figuras políticas, se leyó como una señal directa de su gran sintonía con Alejandro Irarrázaval (64), el nombre más probable para liderar el Segundo Piso de La Moneda. Muchos apuestan a que esa instancia será más relevante que en gobiernos anteriores.

  • Las críticas a su influencia tienen algo de mito. Las decisiones finales las toma siempre el presidente y Kast no es una persona sin carácter. Sin embargo, es muy evidente que -fruto de la gran sintonía entre ambos- la influencia de Irarrázaval no tiene grandes contrapesos en el equipo del futuro gobierno.
  • Irarrázaval, además, pertenece a un grupo de ex UDI insatisfechos con los coroneles que mandaban en la tienda (no fue una sorpresa que el ex senador Juan Antonio Coloma haya sido nombrado embajador en España en vez de a un cargo de gobierno).
  • Ambos se conocieron en la UC cuando participaban en el Movimiento Gremial fundado por Jaime Guzmán. Su cercanía se estrechó cuando, tras un paso por RN y una fallida candidatura a alcalde, Irarrázaval comenzó a militar en la UDI, donde ejerció como tesorero y tuvo cargos de gestión, siempre en segunda línea.
  • Los dos pertenecieron al ala de esa tienda que, desde 2007, comenzaron a frecuentar las tertulias que el abogado Javier Leturia hacía los lunes en su casa, en las que se organizó la resistencia a los coroneles. En esas reuniones surgieron las dos fallidas candidaturas de Kast a la presidencia del partido.
  • En 2016 ambos renunciaron a la UDI, y el ingeniero comercial fue el primer director de Acción Republicana, germen del Partido Republicano.
  • Para esta elección, Kast lo integró como coordinador general de la campaña, encargándose de aspectos financieros, logísticos y operativos. Pero, poco antes de la primera vuelta, su influencia en el comando creció: se le encomendó, con amplias atribuciones, encargarse del reclutamiento de los más de 2.400 cargos de exclusiva confianza presidencial.
  • Inicialmente, llamó a varios profesionales de oposición para preguntarles si estaban disponibles a sumarse al Gobierno. El ingeniero comercial, de un carácter fuerte, duro y metódico —según cercanos—, anotaba en un Excel sus nombres, profesiones, cargos y requisitos, además de revisar los currículum de los puestos más técnicos.
  • Según fuentes del círculo de Kast, su influencia desplazó rápidamente a uno de los cercanos a Kast que se mencionaba antes como fuerte candidato a liderar el segundo piso de La Moneda: el abogado Marco Antonio González. Ambos son muy amigos.

Líder de la OPE. Después del triunfo, Irarrázaval se instaló en la oficina contigua a la de Kast, en el segundo piso de “La Moneda chica” —que él mismo eligió y habilitó—, y pasó a liderar el esquema interno de la transición.

  • Una de sus primeras medidas fue sacar de la coordinación programática a Carmen Soza, histórica asesora de Kast, y encargársela a la ingeniera Francisca Toledo, carta para Medio Ambiente.
  • El ingeniero comercial también sostuvo varias reuniones con dirigentes de tiendas opositoras. En una de ellas fue la que tuvo con los líderes del Partido Nacional Libertario, donde transmitió el criterio de no designar en el gabinete y cargos de exclusiva confianza a personas con parentesco con parlamentarios.
  • Durante la selección para los distintos cargos, solía reunirse con los candidatos acompañado del especialista de la OPE en cada área. Luego, junto al asesor experto y al republicano Pedro Lea-Plaza, pesquisaba antecedentes sobre el aspirante. Finalmente, traspasaba el nombre a Kast, quien tomaba la decisión final.
  • Además, fue el impulsor de un inédito test de pelo para detectar droga en los futuros ministros, además de revisar sus deudas y antecedentes penales.
  • En el día a día de la OPE, hace sentir su sintonía con Kast y suele trabajar en conjunto con Antonio Barchiesi —otro histórico hombre de confianza del Presidente electo— y con el asesor Ignacio Dülger. Tiene, además, una relación fluida con Alvarado y con Jorge Quiroz.
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