Tratativas. En reserva, este miércoles, luego de que la derecha ratificara como su principal carta para presidir la Cámara de Diputados durante el primer año al republicano Agustín Romero, los jefes de bancada de los partidos del oficialismo, la DC y el PDG, llegaron hasta el Café Bernal, ubicado a metros del Congreso en Valparaíso.

  • El objetivo del encuentro era evitar que Romero —quien genera fuertes anticuerpos en la centroizquierda— llegara a la testera y negociar un acuerdo administrativo, incluyendo al PC y al FA —con quienes la actual oposición no ha querido negociar— y ampliándose hacia la tienda de Franco Parisi.
  • Un pacto con el PDG, que tiene una bancada de 14 parlamentarios, permitiría al actual oficialismo y a la DC —que sólo tiene 64 de los 155 escaños— sumar 79 votos y tomar el control de la testera y las vicepresidencias, dejando fuera a la derecha —que tiene 76 de los 155 escaños—.
  • En juego también está la integración de las 28 comisiones legislativas, claves en el ejercicio parlamentario.

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La oferta. Quienes conocieron del encuentro señalan que, para subirlos al acuerdo, los negociadores del oficialismo y la DC —Héctor Barría (DC), Raúl Soto (PPD), Juan Santana (PS) y Luis Malla (PL)— ofrecieron a Rodrigo Vattuone, presidente del PDG, y a Juan Marcelo Valenzuela, su jefe de bancada, que esa colectividad sea la que presida la Cámara durante el primer año.

  • En el partido de Parisi reconocen que el nombre que corre con mayor ventaja para llegar a la testera es el de Pamela Jiles, quien lidera de facto la bancada tras haber obtenido mayoría nacional en noviembre con 94.478 votos.
  • Que Jiles llegue a la mesa es relevante dado que el presidente de la Cámara tiene incidencia en el ritmo de su agenda, conduciendo los debates, priorizando proyectos de ley y citando a sesiones especiales, además de tener potestades sobre la operación de las comisiones legislativas.
  • Durante la campaña presidencial, y pese a su origen de izquierda, Jiles selló una alianza con Parisi y amenazó con que le haría “la vida imposible” a Kast desde el Congreso.
  • Jiles ha puesto en marcha una estrategia de confrontar a la clase política, desde dentro del mismo Congreso, con apodos y descalificaciones a sus pares. Los analistas indican que el acuerdo de Parisi con ella puede generarle réditos a corto plazo, aunque hay dudas sobre su duración a partir de las señales de autonomía que ha dado la parlamentaria en las últimas semanas.
  • La oferta incluyó también que, durante los próximos cuatro años, cada miembro de la bancada del PDG pueda presidir una de las comisiones legislativas.
  • Lo único que se les solicitó fue que sus 14 parlamentarios se alineen completamente con el pacto y que no existan descuelgues de última hora. Aunque según fuentes del PDG el trato no está cerrado, existe la total disposición a ordenar las filas y sumarse al acuerdo que también incluye al PC y al FA.

¿Romero o Alessandri? Hasta enero, el equipo negociador de la derecha liderado por el presidente de la Cámara, José Miguel Castro (RN), había desarrollado una serie de conversaciones para que el sector retuviera la testera. Los negociadores tuvieron contactos con descolgados del oficialismo como Jaime Mulet (FRVS), René Alinco (ind-FRVS) y Felipe Camaño (DC), quienes inicialmente estuvieron dispuestos a sumarse a un acuerdo.

  • En paralelo, comenzaron a definir los nombres para la presidencia. La UDI levantó como su opción al diputado Jorge Alessandri, mientras Republicanos —que obtuvo 31 escaños— insistió en proponer a Agustín Romero, pese a no concitar apoyos en la centroizquierda.
  • Este último comenzó a tomar fuerza dentro del sector hasta transformarse en la opción mayoritaria, con el respaldo de su tienda, RN y el Partido Nacional Libertario. La UDI, en tanto, definió que Alessandri compitiera, para mantener los equilibrios entre los poderes del Estado y los partidos del futuro oficialismo.
  • En ese escenario, después de que perdiera apoyo la opción de un acuerdo con la centroizquierda, la derecha terminó ratificando esta semana a Romero como su carta.

El salvavidas. En la centroizquierda sostienen que el hecho que podría hacer que la DC, el PPD y las otras tiendas del Socialismo Democrático cambien de postura y sellen un acuerdo de gobernanza con la derecha sería que ese sector nomine como su carta a Jorge Alessandri, quien sí concita apoyos en parte del oficialismo.

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