Se fueron los mismos. Cuatro de cada diez chilenos que aprobaban al gobierno de Kast cuando se instaló en La Moneda ya no lo aprueban. Pero el hallazgo central del estudio de Panel Ciudadano que los siguió uno a uno no es cuántos se fueron, sino quiénes: son casi idénticos a los que se quedaron. Mismo perfil sociodemográfico, y respuestas prácticamente indistinguibles en un test estandarizado de 60 afirmaciones valóricas y económicas. Piensan lo mismo en casi todo. Lo que los separa es la confianza en que en Chile se puede surgir.

  • A quienes han aprobado en todas las mediciones el estudio los llama “leales”, y a los que aprobaban y ya no, “desencantados”.

La escalera trancada. La diferencia aparece ante la imagen de una escalera social de diez peldaños: ambos grupos declaran haber partido del peldaño 5, pero mirando su vida hoy, el leal siente que subió al 6 y el desencantado que sigue en el 5. Y ese dato tiene una particularidad: las preguntas de movilidad social se midieron en 2024 y 2025, antes de este gobierno. La desconfianza no nació con el desencanto; lo precede.

  • “Buena parte de quienes dejaron de aprobar son personas para las que el sistema rara vez pareció funcionar: ni el mercado ni el Estado. Vieron en este gobierno la posibilidad de que fuera distinto, y esa expectativa no resistió el trayecto: volvieron a donde estaban, a no esperar demasiado”, concluye el estudio.

La película, no la foto. El informe siguió a las mismas personas —4.800 panelistas, de los cuales 4.112 respondieron las cinco mediciones— entre el 24 de marzo y el 18 de julio. En ese período, la aprobación al gobierno del presidente José Antonio Kast cayó de 49% a 34%: 15 puntos.

  • La caída neta fue de 15 puntos, pero el movimiento real fue mayor: de cada 100 chilenos, 19 dejaron de aprobar y 4 se sumaron desde una posición inicial contraria o indecisa.

El gatillo. La aprobación partió en 49% el 24 de marzo y bajó a 38% en la medición del 26 de abril. Según Juan Pablo Lavín, gerente general de la encuestadora, el gatillo del desplome fue el alza que tuvieron las bencinas.

  • El 23 de marzo, en medio de un alza internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció que el gobierno traspasaría el incremento a los precios locales: la bencina de 93 octanos subió $370 y el diésel $580, un alza histórica de 32% y 62% respectivamente.
  • El estudio le pone números al golpe: más de la mitad de la fuga de apoyo ocurrió en el mes de abril. Para Lavín, esa medida no creó la desconfianza, solo la activó. Es lo que ha llamado antes la “aprobación prestada”: un apoyo condicional, a prueba, que se retira más rápido de lo que se construye.

El termómetro. El estudio incluye cinco ejemplos de frases sobre movilidad social. En todas, el desencantado ve la escalera trancada y cuestiona las reglas del juego:

  1. “En Chile las personas pueden subir en la escala social y ser exitosas”. Porcentaje de acuerdo: leales 65%, desencantados 42%.
  2. “Que alguien que nació en una familia pobre termine con ingresos muy altos”. Porcentaje que lo ve improbable: leales 15%, desencantados 30%.
  3. “Las personas tienen lo que merecen económicamente”. Porcentaje en desacuerdo: leales 43%, desencantados 67%.
  4. “Las diferencias de ingreso en Chile son demasiado grandes”. Porcentaje totalmente de acuerdo: leales 35%, desencantados 48%.
  5. Para surgir en la vida, ¿cuán importante es pagar coimas? Porcentaje que lo considera importante: leales 12%, desencantados 24%.
  • El desencantado no pide más igualdad: pide que el esfuerzo pague. Lo que perdió no es la convicción, es la confianza: cree el doble que el leal (24% contra 12%) que para surgir en Chile hay que pagar coimas.

Parisi capitaliza el descontento. Ese mismo nicho podría prestarle el apoyo a otro liderazgo, como el de Franco Parisi.

  • “Es una porción considerable de la población que piensa que el sistema está hecho para otros. No es una discusión de más Estado o más mercado: es que nunca los favorece a ellos. Es gente que siente que el mercado le pagó menos de lo esperado y que el Estado no está cuando tiene problemas. Hay un desajuste entre lo que creen que deberían recibir y lo que están recibiendo. Esa confianza ya la prestaron una vez y la retiraron. El próximo que la va a pedir prestada es, probablemente, Parisi”, dice Lavín.

Lea aquí el estudio:

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