Lo nuevo. Pasadas las 18:00, mientras Kast emprendía rumbo a Europa, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, rechazó en duros términos la determinación de Boric de anunciar la inscripción de la candidatura de Bachelet a la secretaría general de Naciones Unidas con el apoyo de Brasil y de México.
- Si Kast había dicho dos veces durante la jornada que no fijará una posición hasta después del 11 de marzo, cuando llegue a La Moneda, Squella partió haciendo un contraste con la pauta del Presidente Boric, que se realizó en momentos en que Kast se reunía con vecinos de Viña del Mar y Quilpué por el megaincendio en la Región de Valparaíso de 2024.
Lo que dijo. El presidente del Partido Republicano embistió contra la determinación del mandatario -no solo del momento en que lo hizo- y sostuvo que la postulación de Bachelet partió “muerta”, ya que no cuenta con el apoyo de los EE.UU. de Trump, que tiene poder de veto en el consejo de seguridad de la ONU que integran además Rusia, Francia, China y Reino Unido. Luego señaló lo siguiente:
- “El Presidente anuncia candidaturas que no conducen a absolutamente a nada, es una candidatura simbólica la que está planteando el Presidente Boric”.
- “Cualquier persona que haya seguido de cerca la situación de la elección sabe que la candidatura de Michelle Bachelet nace muerta precisamente gracias a los comentarios sistemáticos que ha hecho Gabriel Boric, el Presidente de la República saliente, respecto de mandatarios de otros países por de pronto como Estados Unidos”.
- “Para cualquier analista internacional es evidente que esta candidatura va a ser vetada por parte del presidente de EE.UU. y nosotros vemos y entendemos este saludo a la bandera que hace el presidente Boric únicamente para reparar el daño que le ha causado a la ex presidenta Bachelet, generando una condición imposible de que pueda llegar a puerto la candidatura de ella”.
Trasfondo. El análisis de Squella relativo al probable veto de Trump a Bachelet está dentro de los cálculos del gobierno, al igual que el daño que han generado los constantes ataques de Boric al mandatario estadounidense.
- El punto de Squella va más bien en por qué exteriorizó sus críticas en forma dura y por qué a él le tocó llevar esa vocería, ya que es conocida su estrecha cercanía y confianza con Kast.
- En altas fuentes diplomáticas señalan que en el entorno de Kast existía profunda molestia con el anuncio de Boric, que si bien había hecho público durante una entrevista en el programa Tolerancia Cero, el 12 de enero, nunca informó el día en que iba a oficializar la candidatura y menos que lo iba a hacer de manera conjunta con Brasil y México, referentes de la izquierda regional que han sido muy críticos de Trump.
- Esta mañana, el gobierno evitó referirse a si Kast había sido informado de que Bachelet sería la candidata de Chile, Brasil y México.
- En altas fuentes diplomáticas afirman que el anunciar la candidatura de Michelle Bachelet sin el apoyo explícito de Kast a pocos días de abandonar el poder ya constituye un problema, pero que la situación más preocupante es que la ex mandataria será también la carta de Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, dos mandatarios influyentes en la región.
El factor Lula. Todo apunta a que Kast no estuvo al tanto de que Lula y Sheinbaum apoyarían a Bachelet, aunque el Presidente electo no quiso entrar en detalles al ser consultado. Pero, haya o no estado enterado, la situación aumenta el costo del nuevo mandatario para no respaldarla cuando asuma el 11 de marzo.
- “De no ser apoyada por el Presidente electo podría seguir siendo la candidata chilena a la ONU, pero de Brasil y México”, indica una fuente diplomática.
- Boric indicó este lunes que hace meses que estaba trabajando con Brasil y México sobre la candidatura de Bachelet.
- El problema es que Kast estuvo la semana pasada con Lula durante un encuentro de la CAF en Panamá y tampoco está claro si el mandatario brasileño avisó o no su determinación al Presidente electo, una situación potencialmente sensible.
Ojo con. El que Brasil y México estén patrocinando la candidatura de Bachelet elevó el costo a Kast para no darle continuidad, pero los dichos de Squella, para algunos sectores, pusieron una interrogante respecto a la opción de que el Presidente electo tome otro camino.
- Apoyar una candidatura que a juicio del senador electo “nació muerta” e invertir recursos del Estado en ella supone un contrasentido, aunque hacer lo contrario también lo expone en varios frentes. Uno de ellos es el político, ya que buena parte del Socialismo Democrático se cuadró detrás de Bachelet, y Kast apuesta a lograr a acuerdos con ellos para sacar adelante su agenda.