Una rápida irrupción. “¿Con cuál de los siguientes partidos o movimientos políticos usted se identifica o se siente más cercano?”, consultó Cadem en la encuesta que realizó la última semana de septiembre. Para algunos, el resultado fue una sorpresa. En el primer lugar se situó el Partido de la Gente (PDG) y, mucho más atrás, los partidos tradicionales.

  • El ascenso del partido ha sido rápido. Fue legalizado 4 meses antes de las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2021, donde obtuvieron 6 diputados -otros tres compitieron en su lista- y su candidato y fundador, Franco Parisi, llegó en el tercer lugar, con el 12,8%, convirtiéndose en la primera fuerza en Antofagasta y en el segundo presidenciable más votado desde las regiones de Arica a Coquimbo.

 

  • En el Congreso, el PDG se ha convertido en una suerte de fiel de la balanza, donde sus 9 votos pueden dar mayoría a la centroizquierda o la centroderecha. Su posición, por ejemplo, es clave ante una posible acusación constitucional en contra de la Ministra de Justicia, Marcela Ríos.

 

  • “Por nuestro estilo, no nos complica aliarnos con la izquierda o con la derecha; optamos por apoyar las iniciativas que sabemos favorecerán a todos los chilenos”, dice la diputada Yovana Ahumada. “No nos complica lo ideológico. Aceptamos todas las propuestas, vengan de donde vengan. El único requisito que exigimos es que favorezcan a la gente y a sus necesidades porque ese debe ser el objetivo de nuestra existencia como partido político”, añade.
  • En agosto, las directivas y los parlamentarios de Chile Vamos decidieron con el Partido de la Gente formar una comisión en la Cámara para investigar el llamado telefónico a Héctor Llaitul realizado por una asesora de Jeanette Vega para fijar una conversación con la ahora ex ministra de Desarrollo Social, exonerada por el Presidente Boric a raíz de la revelación de ese contacto.

 

  • Y el 28 de septiembre sostuvieron una reunión privada con representantes de las bancadas de Chile Vamos, el P. Republicano y miembros de otros partidos. Con pizarra en mano contaron los votos para trazar un nuevo acuerdo para la composición de la testera de la Cámara.  El 21 de octubre se cumplen los 6 meses de la actual mesa y debe producirse el cambio. El pacto suscrito en marzo sostenía que después del PPD Raúl Soto, era el turno de la PC Karol Cariola. Sin embargo, su vocería por el Apruebo y la necesidad de establecer acuerdos durante el proceso que viene lo “inviabilizaron”.

 

  • Todo indica que ahora es el turno del PDG. Ahí surgen dos nombres para presidir la Cámara: Yovana Ahumada y Víctor Pino. Este último corre con ventaja.

 

  • Hasta ahora, el PDG ha ingresado 25 proyectos de ley. Uno de ellos propone que al Servicio Militar Obligatorio se integre Carabineros.

Lazos con Parisi. El fundador mantiene contactos periódicos con la directiva, liderada por Luis Moreno. Se trata de un un ex operador portuario que conoció a Parisi viendo su programa de economía en TV, quien asumió la vocería del ex candidato presidencial: Parisi hizo su campaña sin pisar un pie en Chile y acusado de adeudar pensiones alimenticias. Su influencia en la directiva, para algunos, es una incógnita.

  • Entre los parlamentarios, sin embargo, señalan que su relación con el ex candidato no es la misma. Dicen que no influye en ellos, que no los asesora y que tampoco le rinden cuentas. Que hubo mucha desilusión entre algunos de ellos cuando no llegó a Chile a hacer campaña, como había comprometido. “No es el partido de Franco Parisi”, dice un diputado.

 

  • Actualmente, el PDG tiene alrededor de 48.300 militantes inscritos. El perfil de quienes se integran al partido son adultos jóvenes, mayores de 35 años; pero, después del triunfo del Rechazo se detectó un acercamiento de jóvenes de entre 18 y 30 años.

 

  • Se trata de un nicho parecido al que penetró Parisi, quien el 13 de diciembre de 2019 impulsó la firma de la escritura pública para constituir el PDG. A fines de mayo de 2020 presentaron las 30 mil firmas requeridas ante el Servel y oficializó su nacimiento en julio de 2021. Gino Lorenzini, el dueño de Felices y Forrados, también fue uno de sus fundados. Pero él quebraría al poco tiempo con Parisi, acusando una estructura para recaudar dineros con la devolución del voto obtenido que efectúa el Estado a los candidatos.

 

  • En las elecciones de 2021, el bastión de Parisi y el PDG estuvo en el norte, lo que algunos analistas lo atribuyeron a una caída de los partidos tradicionales y un correlato con liderazgos de tinte “anti político”. Su discurso contra la corrupción, las cúpulas políticas y la inmigración tuvieron similitudes con el de Kast, y sus adherentes fueron en su mayoría personas de clase media y clase media baja. 

 

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