AFP

El exlíder guerrillero congoleño Bosco Ntaganda fue un temible comandante cuyas tropas masacraron a civiles con machetes y hasta destriparon mujeres embarazadas, relató la fiscalía en su alegato del martes ante la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya.

Bajo el sobrenombre de "Terminator", Ntaganda tiene que responder por 13 crímenes de guerra y cinco crímenes de lesa humanidad cometidos en Ituri, al este de la República Democrática del Congo, de los cuales se declaró inocente en septiembre de 2015. Está acusado de haber ordenado asesinatos, saqueos y violaciones cometidos por sus fuerzas en 2002-2003.

Las declaraciones finales --que iniciaron el martes y se prolongarán hasta el jueves-- llegan casi tres años después de la apertura del juicio ante la CPI que tiene su sede en La Haya, donde el jefe de guerra está detenido.

"Muchas personas fueron ejecutadas a mano, con puñaladas de machete", declaró la fiscal Fatou Bensouda a los tres jueces presentes.

"Algunas personas fueron destripadas, incluso mujeres embarazadas", los rebeldes "sacaban los fetos" del vientre de las mujeres, agregó al citar un testimonio que pudo escucharse en el juicio.

"Las pruebas demuestran, más allá de toda duda razonable, que Bosco Ntaganda es realmente culpable de los crímenes que se le acusa", indicó la fiscal.

Bosco Ntaganda, vestido con traje negro y corbata a rayas con una camisa azul clara, escuchó atentamente a la fiscal y fue tomando nota mientras acomodaba sus lentes en la nariz.

El jefe de guerra, hoy de 44 años, habría dado las órdenes, planificado y programado las operaciones, coordinado la logística y suministrado las armas. Cumplía un papel central en la planificación de las operaciones de la Unión de Patriotas Congoleses y de su brazo armado, las Fuerzas Patrióticas para la Liberación del Congo (FPLC).

Según las organizaciones no gubernamentales que han investigado estos crímenes, más de 60.000 personas murieron en este conflicto.

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