AFP

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García, se sumó este viernes a pedidos de sectores sociales para que el presidente Evo Morales, que gobierna desde 2006, extienda su mandato hasta 2025, lo que significaría modificar la actual Constitución.

"Yo considero que el presidente Evo debería continuar en la gestión presidencial más allá del 2020", dijo García, que también preside el Congreso bicameral, en el marco de una iniciativa de postular al gobernante de origen indígena para un nuevo mandato de 2020 a 2025.

Sin embargo, él dio un paso al costado en ese proyecto: "el vicepresidente tiene su misión hasta 2019, cumplió su misión y yo no me veo imprescindible. Álvaro es un colaborador más de Evo, un colaborador más de los sectores sociales", dijo el vicepresidente al canal de televisión PAT.

La declaración ocurre dos días después de que un poderoso sindicato de cultivadores de coca, del cual Morales es líder desde 1980, resolviera en una asamblea "aprobar nuevamente la repostulación en la conducción de nuestro país", según un documento conclusivo.

Esto implicaría la modificación parcial de la Constitución, que ya fue rechazada en febrero pasado por un referéndum y por ende negó al mandatario la posibilidad de postularse. Sus partidarios dijeron que el proceso estuvo contaminado por la revelación de que su expareja, actualmente en la cárcel, se había beneficiado de favores políticos.

Los cocaleros apelarían a la figura de "iniciativa ciudadana" para lograr un nuevo referéndum, proceso que requiere de "la firma (de una solicitud en ese sentido) de al menos el veinte por ciento del electorado", según la Carta Magna. La población en edad de votar es de 6.000.000 de ciudadanos.

A pesar de que Morales dijo en reiteradas ocasiones que dejará el poder en 2020, cuando finaliza su actual mandato, los dirigentes de sindicatos afines a su gobierno insisten en postularlo hasta 2025.

Morales ganó su primera elección con el 54% de los votos, revalidó el cargo con el 64% para un segundo período y con el 61% para un tercero. A pesar del tiempo transcurrido desde 2006, año en que el gobernante inició su primer mandato, la oposición está aún fragmentada y dispersa.

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