Los ganaderos argentinos extendieron hasta el miércoles próximo el cese de ventas que realizan desde el 20 de mayo en protesta por la decisión gubernamental de suspender las exportaciones de carne para forzar una baja en los precios internos.

"Convocamos a continuar con el cese de comercialización de todas las categorías de hacienda vacuna en pie hasta las 24 horas del miércoles 2 de junio", exhortó este viernes en un comunicado la Mesa de Enlace, que agrupa a las cuatro principales entidades patronales del campo involucradas en la huelga que inició el pasado 20 de mayo.

La carne y otros productos agropecuarios se han beneficiado de un boom en su cotización en los mercados internacionales, que repercute en los precios internos.

El gobierno anunció el 17 de mayo la suspensión por 30 días de las exportaciones de carne vacuna en busca de contener impacto que tiene el alza de los precios de los alimentos en el índice general de inflación, uno de los más altos del mundo, con 17,6% en el primer cuatrimestre, según cifras oficiales.

El costo de vida en los últimos 12 meses se elevó un 46,3%, pero el precio de la carne vacuna aumentó un 65,3% a abril en comparación con igual mes de 2020, según el Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina.

El gobierno había afirmado que la medida buscaba "ordenar el funcionamiento del sector, restringir prácticas especulativas y evitar la evasión fiscal en el comercio exterior". Indicó que la suspensión podía levantarse antes de 30 días si se hallaban soluciones que se reflejen en una baja de precios.

El consumo de carne en Argentina se redujo de 69,3 kilos por persona por año en 2009 a 49,2 kg en la actualidad, según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA). Aún así es de los más elevados del mundo. 

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