El pasado 28 de febrero, el mundo entero vio cómo Estados Unidos se unió a Israel para iniciar una ofensiva militar en Irán. Tras más de un mes de ese hecho, y una tregua a la guerra de dos semanas, recientemente se conoció cómo Donald Trump habría sido convencido para sumarse al conflicto bélico en el Medio Oriente

Se trata de un reportaje de The New York Times, donde se reveló que hubo un factor clave: la participación del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en reuniones privadas que se llevaron a cabo en la Casa Blanca a mediados de febrero. 

En concreto, todo se remonta al 11 de febrero, cuando la máxima autoridad israelí expuso por dos horas ante la presencia de parte del gabinete de Estados Unidos y altos cargos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés). 

En la instancia participaron, además del Presidente Trump y Netanyahu, el secretario de Estado, Marco Rubio; de Defensa, Pete Hegseth; el general Dan Caine; y el director del servicio de inteligencia exterior de Israel, David Barnea, entre otros. Uno de los grandes ausentes fue el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien se encontraba de visita en Azerbaiyán y no alcanzó a volver a tiempo para ser parte del encuentro.

Esa primera reunión concretó una de las presiones que venía realizando el primer ministro israelí desde hace varios meses: que Estados Unidos se encaminara al conflicto armado contra Irán

Los cuatro puntos claves que Israel presentí a Trump para atacar Irán

El equipo de inteligencia de Trump dividió en cuatro partes la presentación de Netanyahu.

La primera era el asesinato del ayatolá Alí Jamenei, lo que fue concretado el 28 de febrero, cuando se realizó el ataque lanzado por Washington y Tel Aviv, y que fue confirmado por el propio Trump. El objetivo era descabezar la cúpula del régimen. 

La segunda parte constaba de "debilitar la capacidad de Irán para proyectar poder y amenazar a sus vecinos". La tercera era "un levantamiento popular" en territorio iraní. 

La cuarta y última parte del plan era que se concretara un "cambio de régimen", con la instalación de "un líder laico para gobernar el país". 

A lo anterior se le debe sumar un informe donde se le indicaba a Trump que el país del Medio Oriente no tenía la fuerza suficiente para controlar el estrecho de Ormuz. En la actualidad sabemos que eso no fue así

Gabinete de Trump se mostró en contra de plan de Netanyahu

En el reportaje del The New York Times también detallan sobre otra "reunión exclusiva" del presidente norteamericano con otros altos funcionarios de inteligencia y de su gabinete, realizada el 12 de febrero. En esa instancia sí participó JD Vance, el vicepresidente. 

Los funcionarios estadounidenses consideraron que los dos primeros puntos del plan de Israel eran alcanzables, mientras que el tercero y cuarto estaban "alejados de la realidad". 

En la íntima reunión de los altos cargos, y cuando se sumó Trump al encuentro, uno de los más claros en su opinión fue el director de la CIA, John Ratfliffe, quien calificó los hipotéticos escenarios planteados por Netanyahu como "ridículos". 

Marco Rubio también opinó: "En otras palabras, es una tontería". 

El general Dan Caine fue consultado por el propio Trump y habría expresado: "Señor, en mi experiencia, este es el procedimiento habitual de los israelíes. Prometen más de lo que pueden cumplir y sus planes no siempre están bien elaborados. Saben que nos necesitan y por eso insisten tanto en convencernos". 

La última reunión clave de Trump y su círculo cercano

A pesar de esto, los primeros dos puntos del plan israelí habrían logrado convencer al mandatario norteamericano. El 26 de febrero, previo al ataque, habrían tenido una última reunión clave para definir el destino del conflicto. 

En esa instancia, el presidente volvió a preguntar las opiniones a su círculo cercano. El secretario Marco Rubio le habría dicho: "Si nuestro objetivo es un cambio de régimen o un levantamiento, no deberíamos hacerlo. Pero si el objetivo es destruir el programa de misiles de Irán, ese es un objetivo que podemos lograr". 

Por su parte, JD Vance habría calificado como "una idea terrible", pero le habría dicho a Trump que "si quieres hacerlo, te apoyaré", pero insistió que sería un "malgasto de recursos". 

Publicidad