Están armados y listos para defender a su país de lo que consideran "una invasión que amenaza su seguridad y su estilo de vida".

La insistencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en alertar sobre "los peligros" que entraña la caravana de migrantes centroamericanos que avanza hacia el norte ha calado de forma particular en algunos sectores de la sociedad estadounidense.

Es el caso de grupos como Texas Minutemen o Texas Border Volunteers, que están reclutando voluntarios para que se trasladen a la frontera de EE.UU. con México en apoyo a los soldados desplegados por el gobierno de Trump para frenar la caravana.

"Estamos listos para dar apoyo a la Patrulla Fronteriza y pedimos que más personas se unan a nuestro movimiento. La llegada de la caravana es una invasión", le dice a BBC Mundo Shannon McGauley, presidente de Texas Minutemen (el término minuten hace referencia a los soldados de milicia que lucharon en la Guerra de Independencia de Estados Unidos, 1775-1783).

Armas y equipamiento militar

Esta organización con sede en Arlington, Texas, no es la única que se prepara para enviar voluntarios a la frontera, pero por el momento sí es la que tiene un plan más coordinado.

McGauley señala que ya se han apuntado casi 200 personas y espera que la cifra ascienda hasta las 1.000.

La idea de este "ejército de voluntarios" es patrullar por tierra y aire, para lo que cuentan con helicópteros, drones, armas y equipamiento como cámaras de visión nocturna y chalecos antibalas.

Desde Proyecto Minuteman, grupo hermano del que preside McGauley, hicieron un llamamiento en su página web para que la gente se una a esta misión.

"Se necesita tu presencia en todos los puntos de la frontera de más de 3.000 kilómetros desde San Diego, California, hasta Brownsville, Texas, en cualquier momento durante los próximos 90 días", escribe el grupo.

"Únete a grupos ya existentes en la frontera o crea tu propio grupo independiente y elige cualquier área de la frontera para establecer tus campamentos de observación y apoyo. El área fronteriza es muy peligrosa en algunos puntos y es conocida por ofrecer caminos de entrada a EE.UU. a carteles trasnacionales de tráfico de drogas y de personas", denuncia Proyecto Minuteman.

Proyecto Minuteman explica que las personas interesadas en formar parte de "las milicias civiles" deben especificar si tienen o no formación militar o policial para que se las pueda asignar al grupo correcto.

Violación de la propiedad privada

El despliegue de civiles armados en distintos puntos de la frontera, empezando por Texas pero con la aspiración de extenderse a Arizona y California, preocupa a las autoridades y a los habitantes de las poblaciones fronterizas.

En conversación con BBC Mundo, Clint McDonald, director ejecutivo de la Coalición de Alguaciles de la Frontera de Texas, advierte que estos grupos pueden violar la ley por invasión de la propiedad privada.

"Si no tienen el consentimiento del propietario, estarán cometiendo un delito. Los que vengan a ayudar no creo que puedan llegar ni siquiera a la frontera, y si lo hacen pueden estar quebrando la ley, no queremos eso", afirma McDonald.

"Lo último que necesitamos es una situación conflictiva a ambos lados de la frontera donde las fuerzas de seguridad tengan que estar vigilantes no solo de los migrantes sino también de personas armadas que invadan terrenos privados".

El consejo de McDonald es claro: "Cualquier grupo que quiera ayudar debe llamar al sheriff local antes de desplazarse".

McDonald aclara que el ofrecimiento de ayuda de personas con buenas intenciones es bien recibido, pero precisa que "tiene que ser la ayuda correcta".

Habitantes preocupados

Para los residentes de la frontera, la posibilidad de que lleguen estos grupos tampoco es una buena noticia.

La experiencia no es nueva y en el pasado ha causado numerosos problemas.

Algunos habitantes de Arivaca, en la frontera de Arizona con México, incluso han colocado carteles que dicen: "No Milicia".

"Yo quiero que todos se den cuenta de que en nuestra comunidad no queremos a gente armada", le dijo a a la agencia Efe Clara Godfrey, residente de esta localidad.

Godfrey recordó un suceso de 2009 en el que Shawna Forde, una mujer vinculada con el Proyecto Minuteman, y otros dos hombres entraron en una vivienda y mataron a un hombre llamado Raúl Flores, su hija Brisenia y dejaron gravemente herida a la madre.

Según la investigación, Forde, que fue condenada a muerte por estos crímenes, creía que Flores era un narcotraficante y planeaba robarle para financiar las operaciones de la milicia.

"Operación Patriota Fiel"

La iniciativa de formar grupos de civiles armados se ha asociado con la decisión del gobierno estadounidense de desplegar más de 5.000 soldados a la frontera sur para detener la llegada de la caravana, una medida que el presidente de Texas Minutemen recibió con gran satisfacción.

McGauley también se sintió apelado por las declaraciones del presidente Trump, quien advirtió la semana pasada que las piedras o rocas que lancen los migrantes se pueden considerar armas de fuego.

"Cuando [los migrantes] lancen piedras como hicieron con el ejército y policía de México, yo les digo a nuestros militares que lo consideren un rifle".

Trump matizó posteriormente sus declaraciones para aclarar que se refería a que los inmigrantes que lancen piedras serán arrestados, no que el ejército vaya a disparar contra ellos.

Pero para algunas personas como McGauley y sus voluntarios sí parece llegado el momento de alzarse en armas.

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