"En (El Salvador) no podía practicar su profesión de enfermera como una mujer abiertamente transgénero, así que su sueño era venir a Estados Unidos a certificarse y vivir de curar a los demás".

Esta descripción de Johana Medina León, la migrante que murió el sábado bajo custodia del gobierno de EE.UU. tras pedir asilo, aparece en una publicación de Facebook escrita en inglés por OJ Pitaya, quien se identifica como activista de la organización Diversidad Sin Fronteras.

Medina, de 25 años, falleció en un hospital tras enfermarse en un centro de detención privado adscrito al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).

La instalación, llamada Otero County Processing Center, en el estado de Nuevo México, ha sido objeto de denuncias de abusos y negligencias médicas hacia los detenidos transgénero y gays, según organizaciones defensoras de los derechos civiles.

El centro Otero respondió a estos señalamientos como "denuncias infundadas y falsedades flagrantes sin ningún tipo de base en los hechos", según un comunicado enviado a BBC Mundo este martes.

"Todos los individuos transgénero que son detenidos en el centro son alojados de manera separa en espacios diseñados para vivir, que incluyen baños separados y duchas. Además, de acuerdo a los estándares de detención de ICE, todos los detenidos tienen acceso a servicios médicos, legales y religiosos", continuó el escrito.

Al menos una decena de migrantes, entre menores de edad y adultos, han muerto bajo custodia del gobierno estadounidense desde septiembre de 2018.

Los hechos coinciden con un incremento récord en el número de familias, la mayoría provenientes de Centroamérica, que cruzan la frontera sin documentos para solicitar asilo en el país.


Muertes recientes

La muerte de Johana Medina León el sábado fue la primera de otras dos reportada sen los últimos días por las autoridades fronterizas de EE.UU.

Una hondureña de 40 años, cuyo nombre no ha sido hecho público, "colapsó" al arribar a la estación de CBP en Eagle Pass, Texas, poco después de ser detenida cruzando la frontera, según un comunicado emitido el lunes por CBP.

De acuerdo a la agencia, pasó menos de una hora desde que fue hallada hasta que murió. CBP señaló que le brindó atención médica de emergencia y luego fue transportada a un hospital local, donde falleció.

Lo mismo le ocurrió a un salvadoreño de 33 años que falleció el domingo, según otro comunicado de la autoridad fronteriza.

El migrante fue detenido cerca de la frontera en Roma, Texas, y unos 12 minutos después, los agentes notaron que sufría de un "aparente ataque" por lo que le brindaron atención de emergencia, para luego trasladarlo a un hospital, donde murió.


"Dolores en el pecho"

Medina murió en un hospital de El Paso, Texas, tras ser diagnosticada como VIH positiva y tras quejarse de dolores en el pecho, según un comunicado de ICE.

La joven fue puesta bajo custodia en el centro Otero tras presentarse en el puerto de entrada fronterizo de Paso del Norte, en El Paso (Texas) el pasado 11 de abril.

La migrante había pasado casi tres meses en la fronteriza Ciudad Juárez, en México, esperando a que su número fuese llamado para solicitar asilo de manera legal, según señaló la activista OJ Pitaya en una publicación de Facebook.

El 18 de mayo, Medina participó en una entrevista que llevó a las autoridades a concluir que tenía "un miedo creíble de persecución" si regresaba a El Salvador.

El mismo día en que se le otorgó la libertad condicional, a fines de mayo, fue ingresada en el hospital donde falleció el 1 de junio.

"Este es otro ejemplo desafortunado de un inmigrante que entra a Estados Unidos con una enfermedad que no ha sido tratada ni monitoreada", dijo en un comunicado Corey Price, un alto funcionario de ICE en El Paso.

"Muchos de estos inmigrantes intentan ingresar en EE.UU. con enfermedades sin tratar o desconocidas, que no son diagnosticadas hasta que se les examina durante su detención", añadió.

La otra versión

La activista OJ Pitaya, del colectivo Diversidad Sin Fronteras, explica en su página de Facebook que, "tras llamadas con familiares y amigos" de Medina, elaboró una bitácora de su detención.

Según lo contado por Pitaya en base en el testimonio del novio de Medina, el 21 de mayo la migrante llamó a su novio para decirle que no se sentía bien.

A medida que su salud se deterioraba, narra Pitaya, Medina pidió a agentes de ICE "en repetidas ocasiones" que le proveyeran de un medicamento que requería inyecciones intravenosas.

BBC Mundo le preguntó a ICE si dicha medicina fue administrada, pero no recibió respuesta al momento de la publicación de esta nota.

Otra activista transgénero llamada "Grecia", quien es citada por medios como una voluntaria que trabaja en Ciudad Juárez y que visitó a Medina en cuidados intensivos, dijo en un comunicado que la migrante llevaba semanas "refiriendo problemas de salud a causa de complicaciones con el VIH/SIDA".

Esas supuestas quejas las hizo estando detenida en el centro de procesamiento Otero, un lugar rodeado de controversia.

"Un historial de abusos y negligencia"

"Durante los tres meses que estuve detenido en Otero, me tocaron en repetidas ocasiones mientras dormía, me pidieron que hiciera favores sexuales a cambio de comida (...) Cuando me quejaba, me ponían en confinamiento solitario por cinco días", relató un joven hondureño gay de 20 años a la Unión de Libertades Civiles (ACLU, por su siglas en inglés) el pasado marzo.

Su testimonio es uno de una docena de acusaciones recopiladas por la ACLU en entrevistas con migrantes transgénero y gays que estuvieron detenidos en Otero.

En otros relatos, los antiguos detenidos hablan de que les negaban medicamentos y a las mujeres transgénero las hacían bañarse junto a hombres.

"Lo que hemos escuchado con consistencia es que en Otero hay dos problemas principales: que los agentes de ICE se han negado a proveer tratamiento hormonal para esta población y que responden con lentitud cuando los detenidos hacen pedidos generales de emergencias médicas, hasta el punto en que esperan días o semanas", le dijo a BBC Mundo Kristin Gree Love, abogada de la filial de ACLU en Nuevo México.

"Otero tiene un historial de abusos y negligencias", añadió Gree, quien en nombre de la ACLU y junto a otras dos organizaciones, envió una carta a ICE el pasado 22 de marzo con los relatos de supuestos abusos para exigir cambios para garantizar la atención médica y la no discriminación.

Gree señaló que, tras enviar la carta, una firma privada auditó el centro y se hicieron cambios. "Pero no sabemos cuáles son ni si están siendo implementados", advirtió.

El funcionario de ICE Corey Price, director de la operación en El Paso, insistió a BBC Mundo en que "todos los detenidos de ICE son tratados con dignidad y respeto".

"ICE toma en serio todas las acusaciones y las investiga a fondo. Sin embargo, no puede investigar ni proporcionar comentarios individuales sobre ninguna denuncia, incluido el presunto maltrato médico, sin contar con los detalles específicos".

Para Gree, la muerte de Medina es la prueba más visible de las irregularidades.

"Estamos horrorizados tras la noticia, pero desafortunadamente no nos sorprende".


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