Jean Wyllys tiene claro que no volverá a Brasil pronto. El Presidente Jair Bolsonaro "me convirtió en un paria en mi propio país", afirma este diputado homosexual que tuvo que desistir de su escaño tras recibir amenazas de muerte.

"Recibía amenazas de muerte por teléfono, por las redes sociales por correo electrónico. La gente comenzaba incluso a amenazarme en las calles", cuenta este activista de los derechos LGBT, en una entrevista con AFP en París. 

En enero, este político de izquierda de 45 años, primer y único diputado abiertamente homosexual del Congreso de Brasil, renunció a asumir su tercer mandato ante el número creciente de amenazas que recibía desde la elección del presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro.

Bolsonaro y Wyllys tuvieron un sonado altercado en abril 2016, durante los debates sobre la destitución de la Presidenta de izquierda Dilma Rousseff, cuando el diputado por Río de Janeiro escupió en la cara del entonces diputado Bolsonaro, después de que éste elogiara a un notorio torturador de la época de la dictadura militar (1964-1985).

Pero tras la elección en octubre del ahora Presidente Bolsonaro, de quien se conocen numerosos comentarios homófobos, como cuando dijo que prefería tener un hijo muerto que gay, las amenazas "se intensificaron".

El gobierno "puso en marcha una campaña difamatoria de 'fake news', de calumnias en mi contra, me convirtieron en una especie de paria dentro de mi propio país", detalla Wyllys, vestido con su característico suéter rojo atado al cuello.

La democracia en Brasil 'está en peligro'

De acuerdo con Wyllys también pesó en su decisión de abandonar Brasil el asesinato de la concejala negra de Río de Janeiro Marielle Franco, lesbiana y conocida por sus críticas contra la violencia policial en las favelas, quien fue asesinada a balazos en marzo pasado.

"Después del asesinato de Marielle quedó claro que mi vida estaba en peligro", afirma. "Desde ese momento comencé a vivir como en una prisión privada, vivía entre un vehículo blindado y mi casa, siempre acompañado de escoltas policiales".

"Fue en ese momento en que me di cuenta que no podía asumir mi nuevo mandato", sentencia.

Desde que abandonó Brasil en enero, el ex diputado ha vivido entre Barcelona y Berlín. Hace unos días se negaba aún a revelar dónde se instalaría pero ahora cuenta sin miedo que se asentará provisionalmente en la capital alemana.

¿Por qué Berlín? "Berlín me escogió", responde divertido Wyllys, que cuenta que tras exiliarse fue contactado por la fundación alemana Rosa Luxemburgo y la Open Society Foundation, que le propusieron hacer un doctorado en esa ciudad.

Paralelamente a la vida académica, el ex parlamentario promete seguir alzando su voz desde el exterior contra el gobierno de Bolsonaro. "Se puede hacer política de otras maneras, fuera del Congreso, viviendo libremente como vivo hoy, sin arriesgar mi vida", dice.

Wyllys ignora cuánto tiempo permanecerá en Europa. "Me quedaré mientras dure esta noche en Brasil, que puede ser larga", dice. 

Aun así confía en que las recientes revelaciones sobre supuestos vínculos entre el mandatario y los presuntos autores del asesinato de Marielle Franco "despierten al pueblo brasileño para que ese gobierno caiga". 

Una foto publicada en la página Facebook de uno de los sospechosos, supuestamente con el jefe del Estado, se ha vuelto viral en las redes sociales, mientras que el segundo vivía en el mismo complejo residencial que Jair Bolsonaro. 

"Una coincidencia", según la policía, que no ha comprobado ninguna conexión entre la familia presidencial y el crimen. Pero para Wyllys, estos vínculos potenciales constituyen un hecho "muy grave". "Eso demuestra cuán en peligro está nuestra democracia".

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