Lo nuevo. El Departamento de Justicia de EE.UU. presentó una acusación criminal contra Raúl Castro (94 años) por la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate en febrero de 1996, cuando éstos invadieron el espacio aéreo cubano para lanzar panfletos contra el régimen sobre La Habana.

  • Castro, cuya familia manda en la isla desde 1959, no tiene cargos formales en el gobierno, pero es el gobernante de facto y controla las FF.AA. hace más de 50 años.
  • La evidencia incluye una grabación donde Castro, entonces ministro de Defensa, asume responsabilidad total del derribo en aguas internacionales.
  • Fiscales de Miami elaboraron un primer expediente en los años noventa, pero cinco administraciones pasaron sin enfrentar la causa.
  • El anuncio en la Torre de la Libertad de Miami, sitio simbólico para exiliados cubanos, no es coincidencia: ocurre días después de que el director de la CIA se reuniera secretamente en La Habana con el nieto de Raúl Castro.
  • Con Cuba en medio del colapso económico se ha especulado que Donald Trump buscaría amenazar con replicar el caso de Venezuela, donde se derribó a Maduro, se le trasladó a EE.UU. para ser juzgado y los demás integrantes de su aparato de poder hicieron un acuerdo con Washington, que ahora virtualmente gobierna ese país.
  • Sin embargo, el gesto puede ser más bien una presión para que Castro apresure un acuerdo con Washington para acordar una serie de reformas y abrir la economía cubana.
  • Otro factor importante, mencionado por analistas, es que el anuncio se da a pocos meses de las elecciones parlamentarias de noviembre, y la Casa Blanca buscaría asegurar el voto cubano en Florida, estado clave.

La reunión del director de la CIA con “Raulito”. El director de la CIA John Ratcliffe se reunió el jueves pasado con funcionarios cubanos incluyendo a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, el ministro del Interior Lázaro Álvarez Casas y el jefe de inteligencia cubana.

  • El hecho de que el gobierno cubano estuviera dispuesto a recibir abiertamente a un miembro de la administración Trump, particularmente al director de la CIA, sugiere que algunos en La Habana pueden estar interesados en un acuerdo.
  • Estos encuentros marcan los primeros vuelos gubernamentales estadounidenses a Cuba fuera de Guantánamo desde 2016. La reunión revela negociaciones directas al más alto nivel de inteligencia.
  • Raúl Guillermo Rodríguez Castro nunca ha ocupado un cargo gubernamental, pero sirvió como guardaespaldas de su abuelo y luego como jefe del equivalente cubano del Servicio Secreto.
  • Rodríguez Castro – apodado “el cangrejo” por que nació con 6 dedos- ya se había reunido secretamente con el secretario de Estado Marco Rubio en una cumbre del Caribe en febrero.
  • Washington  ha estado negociando con la estructura real de poder en Cuba, no con el gobierno oficial de Miguel Díaz-Canel.
  • Rodríguez es descrito como un empresario joven, más pragmático que ideológico, que entiende la urgencia de algún tipo de apertura. Es el puente hacia una transición que preserve ciertos equilibrios internos.
  • Detrás de eso hay una estrategia coherente: la causa judicial aumenta la presión sobre la vieja guardia mientras las negociaciones ofrecen una salida a la nueva generación.
  • El mensaje es claro: los viejos líderes enfrentan a la justicia, pero hay camino para quienes faciliten la transición. El paralelismo con Venezuela es inevitable: antes de la operación contra Maduro, Trump ya había establecido contactos con miembros del círculo chavista.

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Situación desesperada. El director de la CIA fue a entregar personalmente el mensaje del presidente Trump de que Estados Unidos está preparado para comprometerse seriamente en asuntos económicos y de seguridad, pero solo si Cuba hace cambios fundamentales.

  • Ratcliffe instó a los funcionarios cubanos a tomar nota de la operación del 3 de enero que derrocó a Maduro en Venezuela como prueba de que Trump debe ser tomado en serio.
  • El mensaje es una combinación de amenaza y oportunidad: negociar ahora bajo términos relativamente favorables, o enfrentar un colapso seguido de términos mucho más duros. La causa judicial contra Raúl Castro sirve como presión adicional en este contexto.
  • El gobierno cubano admitió que el país no tiene absolutamente ningún combustible ni diésel y que los apagones podrían superar las 20-22 horas diarias. La economía cubana enfrenta una contracción proyectada del 7.2% para 2026, con una caída acumulada del 23% desde 2019.
  • Hay reportes de hospitales luchando para proporcionar atención vital y cubanos yendo a extremos para cocinar sin gas.
  • La situación es desesperada: Cuba literalmente se está quedando sin energía. Esta vulnerabilidad extrema es precisamente lo que hace posible la reunión Ratcliffe-Raulito.

El factor electoral en EE.UU. Las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026 son cruciales, y Florida ha tendido hacia los republicanos principalmente por el voto cubanoamericano.

  • La causa contra Castro y la diplomacia agresiva hacia Cuba consolidan el apoyo en Miami.
  • Washington, además, estableció como objetivo un cambio de régimen antes de finales de 2026. La reunión de Ratcliffe y la causa judicial son piezas de un tablero de ajedrez político donde cada movimiento tiene múltiples propósitos: presión sobre el régimen, señal a Moscú y Beijing, y movilización electoral doméstica.
  • El mismo día de la visita de Ratcliffe, fue liberada la presa política Sissi Abascal Zamora, Dama de Blanco de 27 años condenada a seis años, quien viajó a Miami con visa humanitaria.
  • El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla dijo que La Habana está considerando la oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria condicionada a reformas significativas.
  • El gobierno cubano reveló primero la reunión, sugiriendo que busca aliviar presión estadounidense. Estas son concesiones tácticas que indican que el régimen reconoce su debilidad y busca espacio para maniobrar.

Tres posibles salidas. Cuba hospeda bases de vigilancia china a 150 km de Florida, un riesgo de seguridad nacional inaceptable para Washington. La reunión de Ratcliffe incluye discusiones sobre cooperación de inteligencia, código para “expulsar presencia china”.

  • Rusia y China han prometido apoyo continuo, pero la crisis demuestra sus límites: Moscú no puede compensar el petróleo venezolano perdido. La presión estadounidense está funcionando porque Beijing y Moscú, enfocados en Ucrania y Taiwán, no pueden rescatar completamente a Cuba. La causa contra Castro refuerza que Washington va en serio.
  • La reunión Ratcliffe-Raulito abre tres posibles caminos. Primero, una transición negociada donde el régimen acepta reformas graduales a cambio de alivio económico y garantías de no persecución para la nueva generación (aunque no para la vieja guardia como Raúl Castro).
  • Segundo, un colapso caótico si las negociaciones fallan y la crisis humanitaria genera levantamientos incontrolables. Tercero, estancamiento prolongado con sufrimiento masivo pero resistencia del régimen.
  • La causa judicial funciona como espada de Damocles: presión sobre quienes se resisten al cambio, incentivo para quienes faciliten la transición. El reloj corre hacia las midterms de noviembre y el plazo autoimpuesto de finales de 2026. Cuba está literalmente sin combustible y sin tiempo.
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