Los tribunales de la ciudad de Tianjin condenaron este martes a cadena perpetua a Sun Zhengcai, ex ministro de Agricultura chino y antiguo secretario general del Partido Comunista (PCCh) en la provincia de Chongqing, por aceptar sobornos de 170 millones de yuanes (27 millones de dólares, 22 millones de euros). Sun y sus presuntos cómplices fueron acusados ​​de aceptar los sobornos a cambio de ayuda a organizaciones e individuos no especificados para conseguir contratos de ingeniería, operaciones comerciales y otros asuntos.

El juicio contra Sun, de 54 años, que había sido el miembro más joven de la cúpula del partido, por lo que, hasta su caída en desgracia, había sido considerado uno de los principales candidatos para suceder al presidente chino, Xi Jinping, comenzó en abril. Hoy se conoció la sentencia por aceptar de manera directa o a través de terceros sobornos por valor de 170 millones de yuanes entre 2002 y 2017

Sun "admitió su culpa, mostró arrepentimiento y señaló que aceptaría sinceramente la sentencia de los tribunales", según informaron las autoridades al comienzo del juicio. Ahora afirman, por ello, haber sido "indulgentes" con él. "La ambición política y sus deseos egoístas se exacerbaron", lo que llevó a esta antigua estrella emergente de la política china a "romper la disciplina del Partido y corromperse", explicaron.

El juicio a Sun se enmarca en la campaña anticorrupción iniciada por Xi desde su llegada a la presidencia en 2013, que se ha saldado con castigos a más de un millón y medio de altos cargos del Partido Comunista, entre ellos algunos de los más poderosos responsables políticos y militares de la pasada década. Por ello, algunos críticos la consideran simplemente una purga política. La esposa de Bo, por su parte, fue enviada también a prisión de por vida acusada de asesinar a un empresario británico.

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