Poco antes de que el Ejército ruso comenzara a invadir Ucrania durante la noche del miércoles al jueves (23-24 de febrero de 2022), el enviado de China ante la ONU, Zhang Jun, describía la situación como una "coyuntura crítica" en una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

"En el contexto actual, todas las partes involucradas deben actuar con moderación y evitar una mayor escalada de las tensiones. Creemos que la puerta a una solución pacífica del problema de Ucrania no está completamente cerrada, ni debería cerrarse”, dijo.

Los comentarios durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad convocada horas después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunciara que Moscú reconocería la "independencia" de las autoproclamadas "repúblicas", reflejan una postura mesurada  por parte de China. Mientras representantes de todo el mundo condenaban las acciones de Rusia, Zhang instaba al diálogo, aunque no mencionó directamente las acciones de Rusia durante sus breves declaraciones.

Días antes, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, instó a todas las partes involucradas a que evitaran exagerar la guerra y se abstuvieran de crear pánico.

China en la cuerda floja diplomática

China señaló previamente que no apoyaría abiertamente una invasión rusa del territorio ucraniano. 

Wang también dijo en la Conferencia de Seguridad de Múnich que China cree que se debe respetar y salvaguardar la soberanía, la independencia y la integridad territorial de todas las naciones, y enfatizó que Ucrania no es una excepción. 

En la misma línea, China criticó la respuesta de Washington y dijo que las nuevas sanciones de Estados Unidos equivalían a echar "leña al fuego" y las calificó como "irresponsables e inmorales".

El martes, Wang sostuvo una llamada telefónica con el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, y en un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Pekín pidió una vez más a todas las partes que ejercieran moderación y resolvieran las diferencias a través del diálogo y la negociación.

"La mesurada respuesta de China refleja el equilibrio de Pekín a la luz de sus relaciones con Estados Unidos y Rusia”, dijo a DW Zsuzsa Anna Ferenczy, becaria de la Universidad Nacional Dong Hwa en Taiwán y exasesora del Parlamento Europeo.

"Pekín es consciente de que ver estallar un conflicto no le conviene, y Moscú está presionando a China para que tome algunas decisiones difíciles. China quiere proteger sus propios intereses como un acto de equilibrio", dijo la experta a DW, antes de que comenzara la invasión.

¿Puede Rusia ir demasiado lejos para China?

En la inauguración de los Juegos Olímpicos, a principios del mes de febrero en Pekín, Putin se reunió con el presidente Xi Jinping. China pareció apoyar la posición de Rusia sobre la expansión de la OTAN. En una declaración conjunta, Rusia y China pidieron a la OTAN alejarse de "enfoques ideologizados de la Guerra Fría", y respetar "la diversidad de patrones civilizacionales e históricos culturales" en otros países.

Puede ser que China comparta con Rusia un discurso contrapuesto al modelo de democracia occidental, pero el ataque de Moscú a Ucrania podría ir demasiado lejos para la apuesta de Pekín, por la estabilidad.

Y, a medida que China se convierte cada vez más en el principal aliado geopolítico de Rusia, la respuesta de Pekín a las nuevas incursiones de Moscú en Ucrania tendrá más peso.

"La decisión de Rusia [de reconocer la independencia de las regiones separatistas de Ucrania] debe haber sido una sorpresa para China, ya que hace solo unos días Pekín abogó por la resolución de la crisis a través del Tratado de Minsk, que se descarriló ayer", dijo a DW Danil Bochkov, un experto del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales en Moscú.

Wen-Ti Sung, profesor de la Universidad Nacional de Australia, dijo a DW que China tampoco quiere que Rusia lance grandes ofensivas contra Ucrania, ya que la medida podría crear incertidumbres geopolíticas que Pekín quiere evitar. China se está preparando para reafirmarse. en el escenario mundial en el marco del XX Congreso Nacional del Partido Comunista, a finales de este año.

"2022 es el año de la transición de poder de China", dijo. "Además de eso, dado que China y Rusia todavía se miran mutuamente con recelos de seguridad, una Rusia significativamente más fuerte no es algo que China realmente quiera ver", agregó. Sung dijo que China probablemente se sentiría cómoda con una incursión rusa limitada a las áreas controladas por los separatistas en Ucrania, en la línea de las afirmaciones del Kremlin de que las tropas de Moscú son "mantenedores de la paz". "Si Rusia avanza a toda máquina, China tendrá más incentivos para tratar de distanciarse de Rusia, por lo que no se verá a Pekín como colaborador de un país que viola las normas internacionales", agregó.

China observa respuesta occidental a Rusia

Bajo el presidente Xi, China ha afirmado repetidamente que "reunirá" a Taiwán con el continente, ya que Pekín considera que la isla autónoma es una provincia renegada.

Aunque la situación entre Taiwán y Ucrania está lejos de ser idéntica, los expertos han dicho que China podría evaluar la respuesta occidental a la escalada de Moscú en Ucrania, y extrapolarla a su agenda con Taiwán.

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"Pekín podría estar reuniendo muchos detalles ahora sobre cómo está reaccionando Occidente y coordinando sus pasos entre los aliados", dijo Bochkov.

"China puede compilar una guía bastante efectiva para cualquier escalada futura con Occidente, ya sea que esté relacionada con Taiwán o con cualquier otro tema”, agregó. 

Sung dijo que China observará cómo la crisis entre Ucrania y Rusia pone a prueba la unidad occidental.

"La escalada de la crisis de Ucrania muestra que los países europeos y Estados Unidos tienen diferentes prioridades en términos de preocupaciones geopolíticas", dijo Sung.

"China observará de cerca si Ucrania se convierte en una prueba que exponga las fallas dentro de los principales países occidentales y si eso conduce a una disminución posterior de la cohesión del bloque occidental".

"Taiwán no es Ucrania"

El miércoles (23.2.2022), la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, condenó la agresión de Rusia contra Ucrania durante una reunión con su gobierno. Tsai dijo que "fuerzas externas" estaban "intentando manipular la situación en Ucrania y afectar la moral de la sociedad de Taiwán", al tiempo que instó a su gobierno a estar "más atento".

La presidenta taiwanesa enfatizó que, si bien la situación entre Taiwán y Ucrania es fundamentalmente diferente, el intento de las fuerzas extranjeras de influir en la situación en Ucrania puede afectar la moral de la sociedad civil de Taiwán. 

Por su parte, Pekín dijo que cualquier comparación entre Taiwán y Ucrania mostraba una "falta de la comprensión  básica de la historia del problema de Taiwán". "Taiwán no es Ucrania", dijo la portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, en una conferencia de prensa, y calificó a la isla de "parte inalienable del territorio de China".

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