La undécima conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) concluyó en Buenos Aires con "absolutamente ningún resultado", según la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malstrom, quien también calificó la cita como una "ocasión perdida".

"No hay nada, no hay absolutamente ningún resultado", declaró Malstrom en un encuentro con periodistas.

Malstrom explicó que "la mitad" de los 164 países miembros de la OMC "se niegan" a discutir nuevas cuestiones hasta que queden resueltos todos los asuntos "de mandatos anteriores", un punto de vista "tramposo y ridículo".

"Entiendo que hay frustración de que muchas cosas todavía no están solucionadas, y ya hemos dicho que estamos dispuestos a trabajar sobre ello, pero eso no puede impedirnos, en 2017, 25 años después, a no hablar de nada más", se quejó Malstrom.

La política sueca dijo que la Unión Europea llegó a la cita "con muchas propuestas", en tiempos en los que "el multilateralismo se pone en cuestión y el proteccionismo está creciendo".

"Pero la triste verdad, y todavía estoy pensando cómo voy a explicar esto a mis hijos", prosiguió, "es que ni siquiera hemos sido capaces de acordar la eliminación de los subsidios a la pesca ilegal, lo cual es verdaderamente indignante".

Al cabo de tres jornadas de intensas negociaciones en la capital argentina, los 164 miembros del organismo multilateral ni siquiera lograron llegar a un consenso para una declaración final ministerial sobre la importancia del sistema global de comercio basado en reglas.

"No siempre cuando se reúnen los ministros pueden lograr lo que se logró en las conferencias ministeriales de Bali (2013) y Nairobi (2015), pero esto no disminuye la decepción que todos sentimos", se lamentó en la sesión de clausura el director general de la OMC, Roberto Azevêdo.

"Sentimos una decepción amarga porque a pesar de los esfuerzos no pudimos cumplir" los objetivos, reconoció Azevêdo. Asimismo resaltó que si el foro que dirige pretende "seguir adelante" deberá "hacer un examen de introspección y comprender mejor los intereses de unos y otros", manteniendo como prioridad, entre otras, "mejorar la vida de los más pobres".

Por su parte, la presidenta de la Conferencia Ministerial en Buenos Aires, Susana Malcorra, insistió, como había expresado en los días previos, que "hay vida" para la OMC después de la undécima reunión, pero sostuvo que será responsabilidad de los miembros del foro "darle sentido y valorarla".

"Seguimos existiendo como institución cuando algunos habían previsto una gran crisis. En el contexto de los tiempos difíciles que vivimos, hemos logrado evitar el derrumbamiento y eso es importante en lugar de resultados concretos", sostuvo Malcorra.

La cita terminó con escasos acuerdos: el establecimiento de un programa de trabajo para avanzar en asuntos relativos al comercio electrónico y la creación de un grupo para examinar el pedido de Sudán del Sur para ser miembro de la organización.

Como mayor "logro" se ha presentado la definición de un programa de trabajo con el compromiso de prohibir los subsidios a la pesca ilegal para 2019, cuando se celebre la próxima reunión ministerial, aunque para muchos miembros representa un fracaso no haber acordado una medida de eliminación de esas subvenciones en esta misma cita.

En otros temas álgidos, como los subsidios a la agricultura y las existencias públicas, no hubo avance alguno, mientras que en otros asuntos, como facilitación de inversiones y mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas), muchos miembros se agruparon para crear grupos de trabajo informales con miras a potenciar un diálogo sobre estos temas hacia el futuro.

Publicidad