Un dramático escenario se vive en Los Ángeles, Estados Unidos, debido al devastador aumento de contagios por coronavirus durante las últimas semanas.

Y es que en poco más de un mes, el condado en el estado de California duplicó su número de infecciones, pasando de unos 400 mil casos el 30 de noviembre a más de 800 mil el 2 de enero, según indicaron el lunes funcionarios de la salud.

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Este aumento disparó también el número de pacientes con COVID-19 en hospitales, colapso que redujo la capacidad de las unidades de cuidados intensivos de la región. De acuerdo con las mismas autoridades, hoy hay más de 7.600 personas hospitalizadas con la enfermedad en el condado, de las cuales un 21% se encuentra en la UCI.

La situación obligó a tomar medidas drásticas. Y es que la Agencia de Servicios Médicos de Emergencia (EMS) de Los Ángeles ordenó a los equipos de ambulancias que no transporten a los hospitales a pacientes con pocas posibilidades de sobrevivir, según informó CNN y medios locales como Los Angeles Times. También se les pidió conservar el uso de oxígeno.

Según detalló CNN, antes de la pandemia –cuando los trabajadores de la salud y los recursos estaban más disponibles– los pacientes con pocas posibilidades de recuperarse podían ser trasladados en ambulancia al hospital para recibir un tratamiento.

Sin embargo, hoy los hospitales de Los Ángeles están al máximo de su capacidad y muchas instalaciones médicas no tienen espacio para recibir a pacientes que no tienen posibilidades de sobrevivir, expusieron desde la Agencia.

De acuerdo con la publicación, una nota de la EMS emitida a los trabajadores de ambulancias la semana pasada establecía que “con vigencia inmediata, debido al impacto severo de la pandemia de COVID-19 en los servicios de emergencias médicas y los hospitales receptores del 9-1-1, pacientes adultos (de 18 años de edad o mayores) en un paro cardíaco traumático y no traumático fuera del hospital no serán transportados si no se logra el retorno de la circulación espontánea en el terreno”.

Es decir, si el paciente logra ser estabilizado después del periodo de reanimación, será trasladado a un hospital. Si el paciente es declarado muerto en el lugar o no se puede restaurar el pulso, los paramédicos no llevarán el cuerpo al hospital.

En tanto, acerca del oxígeno suplementario, la indicación de la EMS es administrarlo sólo a pacientes con saturación por debajo del 90%, debido a la urgente necesidad de conservar el recurso.

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