Un hombre murió y más de un centenar de personas permanecen detenidas en Cuba, mientras el internet móvil sigue cortado dos días después de las protestas contra el gobierno, que niega un "estallido social" en medio de las críticas de Washington.

El hombre, de 36 años, falleció cuando participaba el lunes en una protesta en el humilde barrio La Güinera, en la periferia de La Habana, donde hubo enfrentamientos entre manifestantes y policías. El ministerio del Interior dijo que "lamenta el fallecimiento".

Alimentadas por la crisis económica que sacude al país, las manifestaciones del domingo, que degeneraron en enfrentamientos con las fuerzas del orden, son las más grandes desde el triunfo de la revolución en 1959, pero el gobierno niega un "estallido social".

"El 11 de julio no hubo en Cuba un estallido social, no lo hubo por la voluntad de nuestro pueblo y el apoyo de nuestro pueblo a la revolución", afirmó el canciller Bruno Rodríguez en conferencia de prensa.

Al igual que el presidente Miguel Díaz-Canel el lunes, Rodríguez acusó a Washington de estar detrás de las protestas, denunciando la política estadounidense de sanciones y una campaña en Internet.  

En La Güinera los manifestantes "agredieron con armas blancas, piedras" y otros objetos, dejando varios heridos hospitalizados y personas arrestadas, indicó el ministerio del Interior en una nota publicada por la oficial Agencia Cubana de Noticias.

Los desórdenes dejaron la localidad a oscuras por daños a los transformadores y una estela de piedras y vidrios en una de las principales avenidas.

Liberación "inmediata"

De acuerdo con una lista publicada en Twitter por el contestatario Movimiento San Isidro, al mediodía del martes 130 personas permanecían detenidas o desaparecidas, entre ellas José Daniel Ferrer y Manuel Cuesta Morúa, dos de los principales disidentes del país, y el artista contestatario Luis Manuel Otero Alcántara. 

Las cifras oficiales sobre las detenciones no se han hecho públicas.

"Llamamos a la calma y condenamos toda violencia contra quienes protestan pacíficamente. Y también hacemos un llamado al gobierno cubano para que libere a cualquier detenido por protestar pacíficamente", dijo este martes en rueda de prensa en Washington el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

La líder de la organización opositora Damas de Blanco, Berta Soler, fue arrestada con su esposo cuando intentaban salir de su casa en La Habana, informó la agrupación en un tuit.

Entre los detenidos se encuentra también Camila Acosta, una periodista cubana de 28 años, según Alexis Rodríguez, jefe de la sección internacional del periódico madrileño ABC, con el que había trabajado durante seis meses.

El ministro de Relaciones Exteriores español pidió el martes a las autoridades cubanas que respeten el derecho de manifestación y exigió la liberación "inmediata" de Acosta. 

Una youtuber, Dina Stars, fue arrestada en su casa por la policía cubana cuando hablaba en vivo con un programa de la televisión española, según esta última.

Derecho a defenderse

En la capital el martes reinaba una aparente calma, aunque con gran presencia militar y agentes vestidos de civil, mientras el internet móvil, motor de las manifestaciones del domingo, seguía suspendido en la isla.

El observatorio especializado Netblocks informó de interrupciones en Cuba de las principales redes sociales y plataformas de comunicación, como Whatsapp y Facebook.

"Es verdad que faltan datos [móviles] pero falta medicamentos también", respondió Bruno Rodríguez a una pregunta sobre el tema, agregando que Cuba no renunciará a su derecho a defenderse.

"Cerrar el acceso a la tecnología, cerrar los canales de información, eso no hace nada para responder a las necesidades y legítimas aspiraciones del pueblo cubano", dijo por su parte Price.

Sin embargo, Estados Unidos ha dicho que no dejará entrar a los cubanos que intenten huir por mar de su país, afectado por la crisis. 

"No creo que estemos en la antesala de una crisis bilateral, a menos que el gobierno de los Estados Unidos así se lo proponga", declaró Bruno Rodríguez.

En la isla, los obispos católicos pidieron al gobierno y a los manifestantes llegar a un "entendimiento" para evitar la violencia. 

La Iglesia católica de la isla reconoció que el gobierno "ha tratado de tomar medidas para paliar las referidas dificultades", pero defendió "que el pueblo tiene derecho a manifestar sus necesidades, anhelos y esperanzas".

Dada la gravedad de la situación, Raúl Castro debió salir de su retiro.

Castro, de 90 años y autor de la revolución con su hermano Fidel, se jubiló y heredó en abril el máximo poder como líder del Partido Comunista a Díaz-Canel, presidente de Cuba desde 2018.

Pese a su retiro, asistió el domingo a un encuentro del Buró Político del Comité Central del PCC, en el que se "analizaron las provocaciones orquestadas por elementos contrarrevolucionarios, organizados y financiados desde Estados Unidos con propósitos desestabilizadores", dijo el diario Granma, órgano informativo del partido.

Los 14 miembros del Buró Político, corazón del poder en la isla, "abordaron además la ejemplar respuesta del pueblo al llamado del compañero Díaz-Canel a defender la Revolución en las calles, lo que permitió derrotar las acciones subversivas", agregó.

Ante las manifestaciones del domingo, impulsadas al grito de "tenemos hambre", "libertad" y "abajo la dictadura", Díaz-Canel había dado a sus simpatizantes la "orden de combate", convocando a "todos los revolucionarios del país" a salir a las calles para enfrentar "estas provocaciones" con "firmeza".

Las protestas recibieron este martes el apoyo de populares músicos cubanos, como los integrantes de la famosa orquesta tropical Los Van Van y el pianista Chucho Valdés.

"Apoyamos a los miles de cubanos que reclaman sus derechos, debemos ser escuchados", señaló en Facebook Samuel Formell, director de Los Van Van.

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